Theodor Adorno acuñó esta celebre sentencia: “Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie” con esto contrapone la belleza y el redescubrimiento luminoso del mundo que puede tener la poesía versus la tortura, los hornos crematorios y la segregación. Nos muestra la conciencia apesadumbrada de la humanidad. Pero Auschwitz no fue el principio de la pesadilla del siglo XX. Toca voltear a España, para encontrar en la figura del dictador Francisco Franco el emblema del genocidio y la crueldad que serán inspiración del propio Hitler.
Este 20 de noviembre se cumplieron 50 años de muerte del tirano. Basta sólo un dato entre muchos para ilustrar su nivel de perversidad. De acuerdo con La Enciclopedia del Holocausto: “Los Nacionalistas libraron una guerra brutal contra los partidarios de la República. Las mujeres de la República fueron violadas o humilladas públicamente al afeitarles las cabezas. Para 1940, más de 500,000 personas fueron reunidas y enviadas a casi 60 campos de concentración.” (https://surl.li/jtblqe). En un afán publicitario se orquestó una campaña para vender la idea de que el franquismo con el paso del tiempo se volvió tolerante, queriendo lavarse la cara en vano. Por ejemplo, el 2 de marzo de 1974 su gobierno ejecutó a tres manifestantes bajo el “garrote vil”, un instrumento de tortura (que se puede encontrar en los museos) que usa collar de hierro y un tornillo que traspasa el cráneo. La canción “Al alba” de Luis Eduardo Aute da constancia de este tiempo.
El saldo de los 36 años de la dictadura sigue abierto. En su inconcluso camino hacia la transición democrática, al igual que México con la guerra sucia, no se han logrado aclarar crímenes de lesa humanidad. Impulsada por la alternancia en el poder y teniendo como principal promotor al Rey Juan Carlos, se creó una Ley de Amnistía en 1977. Lo que debería ser la construcción de nuevas reglas democráticas, fue transformada en un gigantesco teatro para que la impunidad haga de las suyas. El valeroso esfuerzo de mujeres y hombres han impulsado la Ley de Memoria Democrática en 2022, que busca la Verdad de los hechos que implica la revisión de la historia con consecuencias culturales, históricas y jurídicas concretas.
En el establecimiento del Franquismo, México tuvo la fortuna de un gobernante íntegro como Lázaro Cárdenas, quien de manera generosa abrió las puertas del país para que los exiliados de la guerra entraran al país. Fuimos afortunados de este exilio; mujeres y hombres que hicieron del trabajo su carta de ciudadanía; lo mismo en el sector servicios, el campo, la restaurantería y la hotelería, la academia, las ciencias y las artes dejaron testimonio de gratitud y hermandad.
Los 50 años son motivo de reflexión, más cuando los fascismos hoy día se ocultan bajo el disfraz de “libertarios”, quienes se muestran como demócratas pero si escarbamos su historia e ideas, veremos que son un franquismo revisitado. Hoy bajo "¡Patria, Familia y Libertad!" se insinúan derroteros de una vuelta a su origen totalitario. Un sector de Acción Nacional claramente se identificó con el franquismo. Seguramente, dentro de partido existen posturas distintas al fascismo, pero la versión de “contraste” que vemos ahora huele a Generalísmo, falange y “Viva Cristo Rey”
Sólo por recordar dos casos de su afán censor: en el sexenio de Fox cuando José María Abascal (el movimiento Provida lo intentó canonizar) quiso prohibir a Carlos Fuentes y en fechas recientes en Chihuahua, pretendieron acabar con el “lenguaje inclusivo” en un dictamen realizado por la Comisión de Educación, cultura física y deporte, que contenía 26 errores ortográficos en una cuantas cuartillas.
Siempre estará Serrat cuando se necesitan palabras certeras, en su canción “Los Macarras de la moral” dice inspirado en los espíritus franquistas:
Y te acosan por la vida
azuzando el miedo
pescando en el río turbio
del pecado y la virtud
vendiendo gato por liebre
a costa de un credo
que fabrica platos rotos
que acabas pagando tu
Pero termina advirtiendo que, si bien su cerrazón medieval da risa, se corre peligro en dejarlos tomar decisiones
Si no fueran tan temibles
nos darían risa
Si no fueran tan dañinos
nos darían lástima
Porque como los fantasmas
sin pausa y sin prisa
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