En un movimiento histórico para la justicia habitacional en México, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) anunció una transformación radical en sus mecanismos de crédito. Durante la conferencia matutina presidencial, el director general del instituto, Octavio Romero Oropeza, confirmó la eliminación de las barreras burocráticas que durante años impidieron a millones de mexicanos acceder a un patrimonio digno.
El cambio más trascendental es la simplificación del proceso de precalificación. Anteriormente, el sistema exigía acumular un mínimo de 1,080 puntos, una cifra que obligaba a los trabajadores a cumplir con una larga lista de requisitos, incluyendo antigüedad laboral continua y complejos historiales crediticios. Este candado administrativo dejaba fuera a miles de familias trabajadoras que, a pesar de su esfuerzo diario, no lograban alcanzar el puntaje necesario para ejercer su derecho a la vivienda.
Tres llaves para un nuevo hogar
Bajo la nueva política de bienestar, el acceso al crédito se ha democratizado drásticamente. Romero Oropeza explicó que el procedimiento se ha reducido a tres criterios esenciales, diseñados para atender prioritariamente a los sectores más vulnerables de la población económica:
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Ser derechohabiente activo: Contar con una relación laboral vigente.
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Ingresos focalizados: Percibir entre uno y dos salarios mínimos, asegurando que el apoyo llegue a la base trabajadora que más lo necesita.
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Sin propiedad previa: No contar con un crédito hipotecario vigente ni vivienda propia, garantizando el apoyo a quienes verdaderamente carecen de un techo.
"Con esto se busca que quienes aún no tienen vivienda puedan solicitar su financiamiento sin trabas", enfatizó el titular, subrayando el giro humanista de la institución que pone al trabajador por encima de la burocracia financiera.
Cifras que transforman vidas
El compromiso con el derecho a la vivienda ya está mostrando resultados tangibles antes del cierre de 2025. Octavio Romero detalló que el Infonavit cerrará el año con la entrega de 4 mil 871 viviendas. De este total, cerca de 1,100 familias ya han recibido las llaves de su nuevo hogar, una información que el instituto ha hecho completamente transparente y verificable a través de sus plataformas oficiales.
Este esfuerzo inmediato es solo el comienzo de una estrategia más amplia alineada con el Programa de Vivienda para el Bienestar, impulsado por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. El objetivo sexenal es ambicioso: la construcción de un millón de viviendas nuevas, distribuidas entre el Infonavit y la Conavi, para abatir el rezago habitacional histórico en el país.
Un 2026 de crecimiento acelerado
Las proyecciones para el inicio de año son alentadoras. A partir de enero, se implementará un incremento constante en la entrega de casas y la dispersión de créditos, respondiendo a la demanda acumulada de los trabajadores. Además de la adquisición de vivienda nueva, el instituto mantiene activos programas de mejora y ampliación, reconociendo que la vivienda digna no solo es tener cuatro paredes, sino espacios adecuados para el desarrollo familiar.
Con estas acciones, el gobierno federal reafirma su visión de que la vivienda no es una mercancía, sino un derecho humano fundamental. La simplificación administrativa marca un antes y un después en la seguridad social de México, abriendo la puerta a un futuro donde el patrimonio familiar sea una realidad accesible para todos, y no un privilegio de pocos.
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Se invita a todos los trabajadores a ingresar a Mi Cuenta Infonavit para verificar su estatus bajo estos nuevos lineamientos y dar el primer paso hacia su nuevo hogar.




