El diputado afirmó que la lucha contra el robo y contrabando de combustibles debe asumirse como una prioridad nacional para proteger a Pemex, cuidar los recursos públicos y acompañar la estrategia de seguridad y justicia fiscal impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Ciudad de México.— Alfonso Ramírez Cuéllar respaldó la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la seguridad, proteger las finanzas públicas y cerrar el paso a las redes criminales que se benefician del robo y contrabando de combustibles.
El diputado señaló que el combate al huachicol debe entenderse como una causa de Estado, porque en este delito convergen tres temas fundamentales para el país: la seguridad nacional, la soberanía energética y la defensa del dinero público.
Ramírez Cuéllar subrayó que la presidenta Sheinbaum ha colocado en el centro de su gobierno una visión clara: fortalecer las instituciones, combatir la corrupción y garantizar que los recursos de la nación se utilicen en beneficio del pueblo, no de grupos criminales ni de redes de complicidad.
En ese sentido, afirmó que frenar el robo de combustibles no solo implica proteger a Petróleos Mexicanos, sino también cuidar la recaudación, fortalecer la Hacienda pública y asegurar que México cuente con los recursos necesarios para programas sociales, infraestructura, salud, educación y bienestar.
Respaldo legislativo a la estrategia de la presidenta
Alfonso Ramírez Cuéllar planteó que desde el Poder Legislativo debe acompañarse con seriedad la ruta encabezada por Claudia Sheinbaum para cerrar espacios al contrabando, al desvío de combustibles y a las operaciones financieras vinculadas con estas actividades ilícitas.
El legislador sostuvo que México necesita una estrategia integral que incluya mayor vigilancia en ductos, aduanas, transporte, almacenamiento, importación, distribución y puntos de venta.
Para ello, consideró necesario fortalecer herramientas como la inteligencia financiera, la trazabilidad del combustible, los marcadores químicos, la supervisión aduanera y el combate frontal a la corrupción.
Ramírez Cuéllar explicó que el objetivo no es solo detener tomas clandestinas o decomisar pipas, sino desarticular toda la cadena económica que permite que el combustible robado llegue al mercado formal y genere ganancias ilegales.
Pemex, pieza clave de la soberanía nacional
El diputado recordó que Pemex es una empresa estratégica para México y que su defensa forma parte del proyecto de soberanía energética que ha impulsado la Cuarta Transformación.
Por ello, dijo, el huachicol no puede verse como un problema menor. Cada litro robado representa una afectación directa al patrimonio nacional, a la capacidad operativa de Pemex y a los ingresos que el Estado mexicano necesita para financiar el desarrollo.
Ramírez Cuéllar destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara en mantener una política energética con sentido nacional, orientada a fortalecer a las empresas públicas, garantizar seguridad energética y evitar que intereses privados o criminales capturen sectores estratégicos.
En esa ruta, afirmó, el Legislativo debe actuar con responsabilidad para actualizar normas, revisar sanciones, reforzar controles y dar mayor capacidad al Estado mexicano para enfrentar redes de robo, evasión y contrabando.
México debe encabezar su propia agenda
Al referirse a la iniciativa Stop Fueling Cartel Violence Act, presentada en Estados Unidos por los senadores John Cornyn y Jacky Rosen, Ramírez Cuéllar señaló que el tema ya tiene dimensión regional, pero dejó claro que México debe construir su respuesta desde una visión soberana.
El legislador afirmó que la cooperación internacional puede ser útil, siempre que se dé con respeto a la soberanía nacional y bajo la conducción del Estado mexicano.
En ese sentido, destacó que la administración de Claudia Sheinbaum tiene la autoridad política y técnica para encabezar una estrategia firme, coordinada y responsable contra el contrabando de combustibles, sin permitir injerencias ni presiones externas.
Defender a Claudia Sheinbaum es defender una agenda de resultados
Ramírez Cuéllar sostuvo que acompañar a la presidenta en esta agenda significa respaldar un proyecto de gobierno que busca ordenar sectores estratégicos, combatir la impunidad y garantizar que los recursos públicos lleguen a donde deben llegar: al pueblo de México.
El diputado afirmó que la lucha contra el huachicol también es una batalla por la justicia fiscal, porque mientras las redes ilegales evaden impuestos y obtienen ganancias millonarias, las familias mexicanas cumplen con sus obligaciones y esperan servicios públicos de calidad.
Por ello, insistió en que el combate al robo de combustibles debe asumirse con decisión, coordinación institucional y voluntad política.
Una causa nacional por la seguridad y el bienestar
Alfonso Ramírez Cuéllar reiteró que México tiene una oportunidad histórica para cerrar el paso a las redes que durante años se beneficiaron del robo de combustibles.
Con el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, dijo, el país puede avanzar hacia una política energética más segura, transparente y soberana.
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“Defender a Pemex, cuidar la recaudación y combatir el huachicol es defender el patrimonio del pueblo de México”, sostuvo.
La postura de Ramírez Cuéllar fortalece el respaldo legislativo a la presidenta y coloca el tema en su verdadera dimensión: no se trata solo de combustibles, sino de seguridad, soberanía, justicia fiscal y bienestar para las familias mexicanas.




