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Círculo Político MX

"ANTE UN TIRANO COMO TRUMP, ¡UNA SOBERANA COMO CLAUDIA!" Por Cintia Cuevas

Ciertamente, el mundo vive los momentos geopolíticos más tensos desde la Guerra Fría… 0 quizá desde las grandes guerras del siglo pasado. Un mundo donde Estados Unidos ha encontrado en Medio Oriente la excusa perfecta para controlar los precios del petróleo; en Groenlandia, una amenaza para disuadir a la Unión Europea; en América Latina, el discurso perfecto del patio trasero. ¿Y en México?

Sin duda, la posición más difícil a nivel global le pertenece a nuestro país: por la cercanía, por la frontera con el mayor flujo comercial del mundo y porque, de alguna forma geográfica (y más que geográfica), México es la conexión americana entre el territorio anglosajón y el territorio latino.

Y si las relaciones siempre han sido complejas, la segunda llegada de Donald Trump ha resultado inmensamente más complicada que la primera. Entre 2017 y 2021, el presidente Andrés Manuel López Obrador comprendió que el mandatario estadounidense empleaba un lenguaje confrontativo con el fin de complacer a su base electoral, pero que, en realidad, se trataba de un personaje meramente pragmático.

Sin embargo, las condiciones del primer mandato trumpista han sido radicalmente distintas para Claudia Sheinbaum, pues, probablemente presionado por dejar un legado imborrable, el presidente norteamericano ha decidido dejar de lado su ultranacionalismo y emprender la ofensiva infalible para los gobernantes del país del norte: el imperialismo.

El ataque a Venezuela, sus intervenciones en Irán y Siria, y la inexplicable obsesión con Groenlandia son muestras de ello. Pero sus amenazas a México no indican más que una megalomania propia de quien conduce el arsenal más grande del mundo.

Por eso, la pronta respuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum fue fundamental, ya que optó por no enfrascarse en una batalla de dimes y diretes con Donald Trump, sino por emplear una de las armas más reconocidas de México a nivel mundial: la diplomacia..

Porque la diplomacia mexicana en tiempos de la Cuarta Transformación no se basa, como en antaño, en evitar conflictos internacionales y someterse permanentemente al Consenso de Washington, sino en el entendimiento de que el territorio nacional sobre todo hoy, con un gobierno alineado a la izquierda representa, más que un mercado, una puerta de diálogo con el resto del mundo.

Dejar eso en claro le ha permitido a la presidenta Claudia Sheinbaum un diálogo respetuoso, un trato más que digno (recordemos el recibimiento en Washington con motivo del sorteo mundialista) y la capacidad de desescalar conflictos con uno de los hombres más irascibles del mundo, sin perder la firmeza ni dejar de hacer énfasis en la soberanía como principio innegociable.

Nuestra historia nos dota de un gran respaldo a la hora de entablar conversaciones con cualquier país del mundo, pero ha sido la Cuarta Transformación, primero con Andrés Manuel López Obrador y hoy con Claudia Sheinbaum, la que ha instalado a México en el concierto internacional ya no como un mercado, sino como una nación libre y soberana que apostó por alejarse del sistema económico predominante y comenzar a construir el Humanismo Mexicano.

Ante un tirano como Trump, juna soberana como Claudial