En el año 2002 Michael Moore presentó su documental “Masacre en Columbine” en él se pregunta la causa porque en los Estados Unidos proliferan las balaceras y los multihomicidios en las escuelas. Lejos de un enfoque moralizante y simplón, el cineasta va a las raíces complejas del fenómeno: una industria armamentista dueña de gran parte del espacio público lo que facilita que las armas se vendan como si fueran golosinas, la cultura del miedo a lo diverso acendrada en la historia norteamericana y vinculada a la sociedad de consumo, la carencia de estrategias para escuchar a los jóvenes lo que significa disminuir los sermones moralizantes para agudizar el oído. El rockstar Marilyn Manson responde a la pregunta “¿Qué le dirías a estos jóvenes de las balaceras?” de una manera inteligente “no les diría nada, los escucharía”. Han pasado 23 años desde este documental y la situación ha empeorado. Lejos de una esperanza, el problema crece con el delirio esquizoide de Trump.
Si bien, el problema de las masacres en centros educativos es casi exclusivo de los norteamericanos, la proliferación de armas es una calamidad que se ha esparcido por el mundo. México le ha tocado pagar un costo altísimo. Baste recordar “Rápido y furioso” donde ingresaron miles de armas de alto calibre que fueron muy relevantes para entender las masacres dentro del calderonato.
En agosto de 2021, de manera frontal y valiente México demandó a las armerías norteamericanas en su propio territorio. Esto levantó una álgida polémica lo que ayudó a que personajes relevantes y movimientos de la sociedad civil fijaran su postura en contra de la proliferación de armas. La atmósfera del gobierno de Trump, el poder económico y de corrupción de las armerías, lograron que la suprema corte norteamericana desestimara la denuncia en 2025. Sin embargo, la legitimidad y pertinencia de este tema cada vez ocupa lugares más relevantes en la agenda legal y pública para frenar el gigantesco lobby de las armas.
Quizá te interese también leer:
La visión integral del problema de inseguridad demanda frenar el flujo de armas. México debe seguir en su exigencia internacional pero también es fundamental tener una agenda de política pública para hacer lo propio en el país. Hasta la fecha se carecen de filtros y medidas para afrontar este problema. Trabajos como el de Michael Moore ponen ante los ciudadanos la necesidad se construir una agenda pública crítica e informada.




