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Círculo Político MX

"Comités Seccionales: células de conciencia para un pueblo organizado" por Vivy González

En columnas anteriores he hablado acerca de la importancia de impulsar la comunicación popular para combatir la desinformación. Y, dado los últimos sucesos que han sacudido a nuestro país, estoy más convencida de que debemos hacerlo. Pero, ¿Cómo empezar? Una alternativa para quienes militamos en morena podría encontrarse en los comités seccionales.

Dichos comités se están conformando en todo el país, en cada municipio, y debieran ser más que una estrategia de estructura territorial, pues representan la oportunidad de construir una red de conciencia viva, capaz de enfrentar el desafío más complejo de la era digital: la desinformación que busca confundir, dividir y desmovilizar al pueblo de México.

Vivimos tiempos en los que los grandes medios repiten narrativas que distorsionan los avances del proyecto transformador. Ante ello, los comités pueden asumir un papel fundamental como células de información verificada y pensamiento crítico, su fuerza está en lo local: en la cercanía con la gente, en el diálogo cotidiano, en la escucha directa, pues muchos de ellos están integrados por liderazgos comunitarios que cuentan con la confianza de sus vecinas y vecinos.

Mecanismos de comunicación como WhatsApp —que, dicho sea de paso, es una de las aplicaciones más descargadas en México y que muchas personas utilizan como red social— pueden ser el punto de partida para esa articulación. Se trata de convertir los grupos oficiales de cada comité en medios de comunicación claros y responsables, que permitan compartir información verificada, aclarar rumores y responder con rapidez ante campañas de manipulación mediática.

Pero la tarea no debe quedarse en el mundo digital.

Deben organizarse cada vez más asambleas vecinales y círculos de estudio, que refuercen conocimientos teóricos pero también prácticos y puedan convertirse en espacios de reflexión y aprendizaje colectivo. En ellos, la militancia puede analizar la información que circula, aprender a verificar fuentes y debatir con libertad, así como para atender los temas más urgentes de su comunidad.

Cada comité puede designar a una persona responsable de comunicación popular, encargada de verificar los contenidos antes de su difusión y de mantener el enlace con los comités estatales y nacionales. Así, se teje una red nacional de comunicación que no depende de los grandes medios, sino de la organización del pueblo mismo.

Si Morena logra consolidar a sus comités seccionales como espacios de formación, diálogo y defensa de la verdad y no solo como reservas de brigadistas sin pago para coyunturas electorales habrá dado un paso decisivo hacia una nueva forma de hacer política: cercana, ética y profundamente humana.

Porque la transformación se defiende con conciencia y esa conciencia se construye todos los días, en los barrios, en los pueblos, en las conversaciones que recuperan el sentido común y la esperanza.

En tiempos de confusión mediática, la palabra organizada se convierte en fuerza transformadora. Y es ahí, en cada comité, donde late el corazón del cambio verdadero.