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Círculo Político MX

"Marcelo Ebrard asegura consenso para fortalecer el T-MEC en su proceso de revisión"

En el contexto de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que existe un consenso amplio para mantener vigente el acuerdo comercial y fortalecerlo en beneficio de la región de América del Norte.

Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, el funcionario subrayó que, tras un proceso de consulta con sectores productivos nacionales, el mandato es claro: preservar el tratado y perfeccionarlo para consolidar la competitividad regional.

“El objetivo es que el acuerdo continúe y se fortalezca”, puntualizó el titular de Economía, al destacar que empresarios, cámaras industriales y representantes del sector exportador coinciden en la importancia estratégica del T-MEC para la estabilidad económica de México.

Un acuerdo clave para la economía mexicana

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, que entró en vigor el 1 de julio de 2020, sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y modernizó las reglas comerciales entre los tres países. El tratado contempla una revisión formal seis años después de su entrada en vigor —es decir, en 2026— para evaluar su funcionamiento y, en su caso, realizar ajustes.

De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Economía, el T-MEC ha sido un pilar para el crecimiento de las exportaciones mexicanas, particularmente en sectores como el automotriz, agroalimentario, manufacturero y electrónico. Estados Unidos continúa siendo el principal socio comercial de México, absorbiendo más del 80 % de sus exportaciones totales.

La revisión del acuerdo ocurre en un contexto de alta integración regional, donde las cadenas de suministro norteamericanas se han fortalecido tras la pandemia y frente a tensiones comerciales globales. La relocalización de empresas —fenómeno conocido como nearshoring— ha beneficiado especialmente a México, posicionándolo como destino estratégico de inversión.

Respaldo en Estados Unidos

Ebrard también señaló que existen señales positivas en Estados Unidos respecto al proceso de revisión. Ese mismo día, senadores republicanos del Comité de Finanzas expresaron su respaldo al acuerdo comercial.

En una audiencia pública, el senador por Idaho, Mike Crapo, destacó la relevancia de México y Canadá como socios estratégicos para la economía estadounidense, subrayando que el comercio trilateral fortalece la competitividad de la región frente a otras potencias globales.

Las declaraciones de legisladores estadounidenses refuerzan la percepción de que, más allá de posturas individuales, existe un reconocimiento bipartidista de la importancia del T-MEC como instrumento de estabilidad económica.

Incertidumbre política y escenarios posibles

No obstante, reportes periodísticos han señalado que el presidente Donald Trump estaría valorando en privado la posibilidad de retirar a su país del pacto trilateral en caso de regresar al poder, lo que ha generado inquietud en mercados y sectores productivos.

Aunque esta posibilidad no representa una decisión formal ni inmediata, la sola mención de una eventual salida estadounidense introduce un elemento de incertidumbre. Analistas coinciden en que una ruptura del acuerdo implicaría impactos significativos en las cadenas productivas, especialmente en industrias altamente integradas como la automotriz.

Sin embargo, el propio diseño del T-MEC contempla mecanismos institucionales y procesos formales para cualquier modificación o denuncia del tratado, lo que reduce la probabilidad de decisiones abruptas sin negociación previa.

Consulta con sectores productivos

Marcelo Ebrard enfatizó que el Gobierno de México ha realizado consultas con cámaras empresariales, representantes de exportadores, industriales y productores agrícolas para construir una postura sólida rumbo a la revisión.

El consenso, explicó, apunta a mantener el acuerdo como eje de certidumbre para la inversión y el empleo. Además, se busca perfeccionar aspectos técnicos que permitan fortalecer reglas de origen, facilitar el comercio digital y consolidar estándares laborales y ambientales ya establecidos en el tratado.

Para México, el T-MEC no solo es un acuerdo comercial, sino un marco estratégico para impulsar el crecimiento económico, atraer inversión extranjera directa y consolidar la integración regional.

Una visión de fortalecimiento regional

Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró la importancia de actuar con responsabilidad y diálogo permanente con los socios comerciales. La revisión del tratado, afirmó, debe entenderse como una oportunidad para actualizar disposiciones y reforzar la competitividad de América del Norte frente a desafíos globales.

La región enfrenta retos como la transición energética, la digitalización de procesos productivos y la reconfiguración de cadenas de valor. En este contexto, el fortalecimiento del T-MEC podría convertirse en un instrumento clave para consolidar a México como plataforma exportadora y centro logístico estratégico.

La revisión del T-MEC representa un momento crucial para la economía mexicana y para la integración de América del Norte. Las declaraciones de Marcelo Ebrard reflejan una postura de confianza y diálogo, basada en el consenso interno y en señales positivas desde Estados Unidos.

Aunque existen factores políticos que generan incertidumbre, el peso económico del tratado y su impacto en millones de empleos hacen prever que el proceso de revisión se encamine hacia ajustes técnicos y fortalecimiento institucional, más que hacia una ruptura.

En un escenario global de competencia intensa, la continuidad y perfeccionamiento del T-MEC se perfilan como una prioridad estratégica para México.