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Círculo Político MX

"Construir la paz y no ganar la guerra." Por Dany Santoyo

Mientras los gobiernos del PRIAN presumían estrategias de seguridad, millones de jóvenes quedaban abandonados a su suerte, sin oportunidades educativas, sin empleos dignos y, en muchos casos, expuestos a que los grupos delictivos les ofrecieran aquello que el Estado les había negado.

Hoy los resultados comienzan a mostrar que existe otra ruta. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el homicidio doloso ha disminuido 51 por ciento en los últimos 22 meses, al pasar de un promedio diario de 86.9 homicidios a 42.5. Esto representa 44 casos menos cada día.

No es un dato menor. Detrás de cada número hay familias que no tuvieron que enfrentar una tragedia, comunidades que pueden recuperar espacios y vidas que no fueron arrebatadas por la violencia.

La transformación de fondo consiste precisamente en abrir caminos distintos: garantizar que las y los jóvenes permanezcan en las aulas, ampliar las oportunidades educativas, mejorar las condiciones laborales y construir comunidades donde tener un proyecto de vida sea más atractivo que caer en las redes del crimen.

El dato de 86.9 a 42.5 homicidios diarios debe analizarse con seriedad, sin triunfalismos, pero tampoco con mezquindad política. Si hay menos homicidios, hay vidas que se están salvando. Y si una estrategia está dando resultados, lo responsable es fortalecerla.

Mientras unos insisten en que la única respuesta es la fuerza, la Cuarta Transformación apuesta por algo mucho más profundo: prevenir, atender las causas, reconstruir el tejido social y garantizar que las juventudes tengan un futuro distinto al que durante años les quiso imponer la delincuencia.

Y ese es el desafío que México tiene por delante: que la paz no sea solamente ausencia de violencia, sino presencia de oportunidades, justicia y bienestar.