La economía de México cerró el año 2025 con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de aproximadamente 0.7 %, según datos preliminares publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esta cifra representa una expansión anual modesta, aunque suficiente para evitar una recesión técnica y marcar una recuperación de la actividad económica tras periodos de contracción intertrimestral durante el año.
¿Qué reflejan los datos del PIB de México en 2025?
Las cifras oficiales señalan que el PIB mexicano avanzó 0.7 % durante 2025, lo que representa el menor crecimiento observado desde 2020, cuando la economía sufrió una contracción profunda por la pandemia de COVID-19.
Este resultado anual se explica por un comportamiento heterogéneo de los sectores productivos. En el cuarto trimestre del año, el PIB registró un repunte de 0.8 % respecto al trimestre anterior, después de haber sufrido una contracción de 0.3 % entre julio y septiembre.
Este crecimiento trimestral fue clave para esquivar una recesión técnica –que se define como dos trimestres consecutivos de caída– y demuestra la capacidad de recuperación de la economía mexicana frente a choques internos y externos.
Sectores que impulsan el crecimiento
El repunte económico en el último tramo de 2025 estuvo impulsado por varios sectores, entre ellos el comercio y los servicios, que aportan la mayor parte del PIB y mostraron un dinamismo moderado durante el año. Asimismo, sectores tradicionales como la agricultura, ganadería y pesca también contribuyeron al avance, aunque no de forma significativa como en años previos.
La industria manufacturera, estrechamente vinculada a las cadenas de suministro globales y al mercado estadounidense, mostró un desempeño más lento, reflejando la menor demanda externa en ciertos segmentos de exportación.
Exportaciones y economía global
Pese a las tensiones comerciales con Estados Unidos y un contexto global de crecimiento económico moderado, las exportaciones mexicanas registraron niveles altos, lo que contribuyó a la estabilidad del crecimiento de la economía. La sustitución de importaciones y las reglas de origen del T-MEC permitieron que mercancías manufacturadas en México permanecieran competitivas en el mercado estadounidense.
Este impulso en el comercio exterior jugó un papel importante para sostener la actividad económica general, contrarrestando el impacto de los ajustes en la inversión privada y la desaceleración del consumo interno.
Comparación histórica y contexto global
Si bien el crecimiento de 0.7 % en 2025 es bajo comparado con años previos —por ejemplo, cuando la economía de México creció 5.0 % en 2021 tras la recuperación postpandemia— este avance marca una mejora respecto a periodos más débiles dentro del mismo año y evita que la economía entre en terreno negativo.
En el plano internacional, diversos organismos como la OCDE habían reducido sus expectativas de crecimiento para México en 2025, ubicándolas también alrededor de 0.7 % debido a factores como la desaceleración del empleo formal, baja inversión y menor dinamismo del consumo.
Panorama para 2026
Mirando hacia adelante, algunas proyecciones indican que México podría mantener un crecimiento moderado en 2026, con estimaciones que apuntan hacia tasas por debajo del 1 % si se mantienen las condiciones actuales de la economía mundial y la política comercial internacional. A mediano plazo, diversos organismos, incluido el Fondo Monetario Internacional (FMI), proyectan mejoras en el crecimiento si se atienden desafíos estructurales como la inversión y la integración con socios comerciales.
Retos y oportunidades
Aunque el crecimiento de 2025 fue positivo, los analistas señalan varios retos que México tendrá que enfrentar para fortalecer su economía:
- Baja inversión fija bruta, que limita la expansión de la capacidad productiva nacional.
- Desaceleración del empleo formal, que afecta la capacidad de consumo interno.
- Incertidumbre por políticas comerciales globales, especialmente entre los principales socios del país.
En este contexto, sectores como tecnología, manufactura avanzada y servicios especializados podrían ofrecer oportunidades de crecimiento sostenido si se implementan políticas públicas que incentiven la innovación y atraigan inversión extranjera directa.
Conclusión: un crecimiento moderado con perspectivas mixtas
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El cierre de 2025 con un crecimiento de 0.7 % del PIB muestra que México logró evitar una recesión económica y mantuvo cierto dinamismo frente a un entorno global complejo y a desafíos internos. La recuperación del último trimestre y el papel de las exportaciones son factores que permitieron este resultado, aunque persisten retos importantes para consolidar un crecimiento sostenido en el mediano plazo.




