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Círculo Político MX

"EE.UU. reconoce fracaso de su estrategia antidrogas; México destaca nuevo enfoque binacional basado en salud pública"

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, destacó un cambio significativo en la política antidrogas de Estados Unidos luego de que autoridades de ese país reconocieran oficialmente el fracaso de su modelo de contención y combate punitivo contra las drogas. Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el Gobierno de México expuso cifras y nuevos acuerdos binacionales que buscan atender el problema desde una perspectiva de salud pública, prevención y cooperación internacional.

La explicación estuvo encabezada por Luisa María Alcalde, quien detalló que la crisis de consumo de drogas en Estados Unidos ha alcanzado niveles alarmantes. Según los datos presentados, aproximadamente 73.6 millones de estadounidenses, equivalentes al 25.5% de su población, han consumido sustancias ilícitas, mientras que en México la cifra ronda los 3.8 millones de personas durante el último año.

El reconocimiento estadounidense se dio mediante una comunicación oficial de la administración del presidente Donald Trump, donde se admite que la estrategia aplicada durante décadas basada en la criminalización y el endurecimiento de sanciones no logró contener el problema de las adicciones ni disminuir el impacto del narcotráfico en las comunidades.

Sheinbaum destaca nuevo paradigma en la relación bilateral

Durante su participación, Claudia Sheinbaum afirmó que el reconocimiento de esta crisis interna por parte del gobierno estadounidense representa un paso importante para construir una nueva relación bilateral basada en la responsabilidad compartida.

La mandataria mexicana señaló que por muchos años el enfoque predominante consistió en responsabilizar únicamente a los países productores y de tránsito, sin reconocer la dimensión del consumo interno en Estados Unidos ni las causas sociales y sanitarias del problema.

“Es importante que se reconozca que existe una problemática interna relacionada con el consumo y la salud pública”, expresó la presidenta al respaldar el nuevo enfoque anunciado por Washington.

La administración mexicana insistió en que cualquier colaboración entre ambos países debe mantenerse bajo principios claros de respeto a la soberanía, coordinación institucional y cooperación sin subordinación.

Estados Unidos apuesta por prevención y tratamiento

El nuevo modelo estadounidense busca priorizar acciones preventivas y de atención médica para enfrentar las adicciones. Entre las medidas anunciadas destacan campañas masivas de información, programas escolares sustentados en evidencia científica, atención temprana para consumidores y protocolos especializados para casos de sobredosis.

Además, el tratamiento de adicciones será incorporado de forma más amplia dentro del sistema de salud general de Estados Unidos, dejando atrás el enfoque exclusivamente policiaco o carcelario que predominó durante décadas.

Para el Gobierno de México, este cambio representa una oportunidad para fortalecer el diálogo binacional y construir estrategias conjuntas más efectivas.

La presidenta Sheinbaum sostuvo que atender las causas sociales y de salud relacionadas con el consumo puede abrir una nueva etapa en la cooperación regional, particularmente frente a fenómenos como el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas.

México insiste en frenar el tráfico ilegal de armas

Otro de los puntos centrales abordados durante la conferencia fue el reconocimiento, por parte de Estados Unidos, de la necesidad de combatir el tráfico ilegal de armas hacia México.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, explicó que el nuevo planteamiento estadounidense contempla medidas para limitar el flujo de armamento que termina en manos de grupos criminales.

Durante años, autoridades mexicanas han señalado que buena parte de las armas utilizadas por organizaciones delictivas provienen del mercado estadounidense, por lo que consideran indispensable que el tema sea tratado como una prioridad binacional.

Velasco detalló que también se mantienen acuerdos de cooperación para reducir la producción y distribución de precursores químicos utilizados en la fabricación de drogas sintéticas, particularmente fentanilo y metanfetaminas.

Relación bilateral bajo nuevos principios

El gobierno mexicano reiteró que la cooperación con Estados Unidos continuará, pero bajo nuevos principios diplomáticos impulsados por la administración de Claudia Sheinbaum.

Entre ellos destacan la responsabilidad compartida, el respeto a la integridad territorial, la confianza mutua y la cooperación sin subordinación. La presidenta subrayó que la relación entre ambos países debe construirse desde la igualdad y el reconocimiento de que el problema del narcotráfico tiene múltiples dimensiones.

Especialistas en seguridad y relaciones internacionales han señalado que este reconocimiento por parte de Estados Unidos podría modificar la narrativa tradicional sobre el combate al narcotráfico, colocando mayor atención en los factores de salud pública y consumo interno.

Crisis de opioides y presión internacional

La discusión ocurre en medio de la crisis de opioides que enfrenta Estados Unidos, donde miles de personas mueren cada año por sobredosis relacionadas con sustancias sintéticas. El fentanilo se ha convertido en una de las principales preocupaciones de salud pública para las autoridades estadounidenses.

México, por su parte, ha insistido en que el combate al tráfico de drogas debe complementarse con políticas preventivas, combate al lavado de dinero, reducción del tráfico de armas y atención integral a las adicciones.

La administración de Sheinbaum considera que este nuevo posicionamiento de Washington abre la puerta para replantear la cooperación bilateral bajo esquemas más equilibrados y menos centrados en la criminalización.

Con ello, el gobierno mexicano busca consolidar una estrategia regional que no solo combata a las organizaciones criminales, sino que también atienda las causas estructurales que alimentan tanto el consumo como la violencia asociada al narcotráfico.