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Círculo Político MX

"Entre el territorio y el escritorio. ¡Feliz día del politólogo!" Por Saranamaría Peñaranda

El 30 de junio se conmemora el dia del politólogo. Me permito extender mis más altas consideraciones a los miles de colegas en el país que desarrollan esta disciplina tan bonita y noble día a día, que pone en todo momento en primer lugar el bienestar de todo el pueblo de México mediante la creación del valor público. En la UNAM, mi alma mater, los egresados salimos con el título de licenciados en Ciencia Política y Administración Pública.

La Ciencia Política según Norberto Bobbio, tiene como objeto explicar con rigor científico los fenómenos políticos, las relaciones de poder, las formas de gobierno y legitimidad así como la relación entre gobernantes y gobernados y como estas luchas distribuyen el poder y los intereses que intervienen en las decisiones públicas. Por otra parte, la Administración Pública de acuerdo con Ricardo Uvalle, tiene como objetivo metodológico establecer la organización y coordinación de acciones institucionales mediante las cuales se materializan soluciones a las problemáticas que benefician a la sociedad.

¿De qué sirve comprender estas disciplinas hoy en México?

El ejercicio público juega día a día con estos dos campos de acción ya que complementan el actuar del Estado. Hoy en día es más importante que nunca entender, que las problemáticas se resuelven en el “territorio” pero también en el “escritorio”. Las diversas problemáticas de nuestro país demandan soluciones transversales que en todo momento consideren la gobernanza desde la participación ciudadana, la coordinación de los niveles de gobierno y la correcta ejecución de planes y acciones para la gestión de resultados. La importancia más grande de este análisis es entender que nada de esto es posible de manera correcta sin la Ciencia Política y la Administración Pública.

Si me preguntarán cuál es el hábitat en el cual estas ciencias se pueden observar en acción de manera más clara, ese lugar serían las ciudades. Son el escenario principal donde se vislumbran con mayor claridad las decisiones políticas, las capacidades institucionales y su impacto con la ciudadanía. Las ciudades son el lugar en donde muchas ocasiones se presenta un malestar o problemática que afectan a las personas ya sea por cuestiones de movilidad, acceso al espacio público, el otorgamiento de servicios básicos y la vivienda, entre otros, pero también en donde se pone a prueba la capacidad del Estado para conciliar con actores, diseñar políticas de atención e implementar soluciones que respondan al interés en colectivo.

Generalmente se piensa que la constitución de las ciudades opera de manera automática, y que las mismas sean más sostenibles, incluyentes o equitativas, sin embargo, es importante destacar que detrás de cada acción de política de atención, existe trabajo de coordinación entre órdenes de gobierno, participación ciudadana, análisis presupuestal y regulaciones normativas. Esto implica comprender bajo qué intereses se construyen y con qué capacidades cuentan los gobiernos para planear, coordinar e implementar políticas públicas. Es precisamente en este punto donde la Ciencia Política y la Administración Pública pasan de ser disciplinas paralelas para convertirse en herramientas complementarias tangibles. Los problemas públicos nacen en el territorio, pero su solución comienza en el escritorio y sólo cobra sentido cuando regresa nuevamente al territorio convertida en resultados para la ciudadanía.

Por todo lo anterior, el papel del politólogo hoy en día implica pensar en todo momento en ofrecer soluciones que contribuyan a generar bienestar para las personas como sujetos de derechos y garantías. Es nuestra labor diaria no solo entender y compartir cómo funciona el poder, sino demostrar que ese conocimiento puede traducirse en mejores gobiernos, mejores instituciones, mejores ciudades y mejor calidad de vida para todos.