La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que la fiscal general Ernestina Godoy encabeza una reforma de gran calado en la Fiscalía General de la República (FGR), como parte de un proceso profundo de transformación institucional tras el relevo en la titularidad del organismo encargado de la procuración de justicia en el país.
Durante su conferencia matutina de este viernes desde Acapulco, la mandataria explicó que la Fiscalía General de la República desarrolla actualmente un programa integral de fortalecimiento, el cual deberá ser presentado formalmente ante el Senado de la República, conforme a las atribuciones constitucionales del nuevo mandato de la fiscal general.
Sheinbaum subrayó que esta etapa representa una oportunidad histórica para consolidar una Fiscalía más cercana a la ciudadanía, eficiente, profesional y con mayor capacidad operativa, en línea con los principios de la transformación del país y el combate estructural a la impunidad.
Fortalecimiento territorial: una Fiscalía más cercana a la gente.
Uno de los ejes centrales de la reforma impulsada por Ernestina Godoy es el fortalecimiento de las delegaciones de la FGR en las entidades federativas, una demanda histórica de la población que ha enfrentado, durante años, rezagos en la atención, falta de personal y escasa coordinación institucional.
La presidenta explicó que mejorar la operación de estas delegaciones permitirá agilizar investigaciones, fortalecer la coordinación con fiscalías estatales y garantizar una mejor atención a víctimas y denunciantes, particularmente en regiones donde el acceso a la justicia ha sido limitado.
Este enfoque territorial busca romper con la lógica centralista que por décadas debilitó la capacidad de respuesta del sistema de justicia federal y avanzar hacia un modelo donde la Fiscalía tenga presencia real, profesional y efectiva en todo el país.
Una reforma alineada con la transformación del Estado.
Sheinbaum destacó que la reforma en la FGR forma parte de un proceso más amplio de transformación institucional del Estado mexicano, cuyo objetivo es dejar atrás prácticas de simulación, corrupción y uso político de la justicia.
En este sentido, recordó que la autonomía de la Fiscalía no está reñida con la rendición de cuentas ni con la obligación de servir al pueblo. Por el contrario, dijo, una institución autónoma debe ser también transparente, eficiente y comprometida con los derechos humanos.
La llegada de Ernestina Godoy a la Fiscalía General ha sido interpretada como una señal de continuidad en la lucha contra la impunidad, pero también como una oportunidad para corregir deficiencias estructurales que persisten en el sistema de procuración de justicia federal.
Presentación pública del plan integral de mejora.
En relación con la comunicación pública de la FGR, la presidenta informó que la fiscal general ha expresado su intención de presentar primero el plan integral de mejora mediante una conferencia de prensa abierta, antes de definir su eventual participación en las conferencias matutinas del Ejecutivo federal.
Esta decisión, explicó Sheinbaum, responde a la necesidad de que la Fiscalía dé a conocer de manera clara y directa los objetivos, alcances y etapas de la reforma, así como los compromisos que asumirá ante la sociedad mexicana.
La mandataria enfatizó que la transparencia y la comunicación clara son elementos fundamentales para recuperar la confianza ciudadana en las instituciones de justicia, una confianza que se vio seriamente erosionada en administraciones pasadas.
Retos y expectativas de la nueva etapa en la FGR.
La reforma encabezada por Ernestina Godoy enfrenta retos importantes, entre ellos la profesionalización del personal, la mejora de los procesos de investigación, la reducción de la impunidad en delitos de alto impacto y el fortalecimiento del enfoque de atención a víctimas.
No obstante, desde el Gobierno federal se ha reiterado el respaldo a este proceso, bajo la premisa de que no puede haber paz ni transformación sin justicia, y de que una Fiscalía fortalecida es clave para consolidar el Estado de derecho.
Sheinbaum sostuvo que el trabajo coordinado entre instituciones, el respeto a la autonomía y la visión de largo plazo serán determinantes para que esta reforma se traduzca en resultados concretos para la población.
Justicia como pilar de la transformación.
Finalmente, la presidenta reiteró que la transformación de la Fiscalía General de la República es un paso indispensable para garantizar que la justicia deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho efectivo para todas y todos.
Quizá te interese también leer:
Con una reforma de fondo, liderazgo institucional y un enfoque territorial, el nuevo rumbo de la FGR busca sentar las bases de un sistema de justicia más humano, cercano y confiable, acorde con el proyecto de nación que impulsa el actual gobierno.




