Saltar al contenido

Círculo Político MX

Esteban Villegas admite falta de medicamentos en Durango; el desabasto exhibe fallas en la gestión estatal de salud

Aunque el gobernador aseguró que el porcentaje general de abasto es “alto”, reconoció que en hospitales y farmacias de distintas regiones sí faltan medicinas, un problema que impacta directamente a las familias duranguenses.

Durango.— El gobernador Esteban Villegas Villarreal reconoció públicamente que en Durango existe falta de medicamentos, pese a que su administración ha insistido en que los niveles generales de abasto se mantienen en rangos aceptables.

La admisión del mandatario confirma una realidad que desde hace tiempo denuncian pacientes y familias: en distintas regiones del estado, acudir a una unidad médica no garantiza recibir el tratamiento completo.

“¿Traemos falta de medicamento? Sí. Hay que reconocer las cosas”, aceptó Villegas al referirse a los reclamos que ha recibido durante sus recorridos por los 39 municipios de Durango.

El gobernador intentó matizar el problema al señalar que el sistema reporta buenos niveles de abasto, pero reconoció que en la práctica la situación es distinta. Incluso admitió que, al acudir a farmacias, ha constatado personalmente que hay medicinas faltantes.

“Yo ando en los 39 municipios y la gente me reclama; de repente es del ISSSTE o del IMSS, pero al final falta, y también con nosotros yo voy a la farmacia, y faltan”, declaró.

El reconocimiento pone en evidencia una falla grave de gestión: no basta con que los indicadores administrativos reporten porcentajes altos si en las comunidades los pacientes no encuentran los medicamentos que necesitan.

El problema, además, no puede reducirse únicamente a recortes presupuestales o a responsabilidades federales. Si bien el gobernador señaló que parte de la carencia se relaciona con ajustes realizados a la entidad, la obligación del gobierno estatal es anticipar necesidades, corregir fallas de distribución y garantizar que cada región cuente con las medicinas específicas que requiere.

La propia explicación del mandatario deja ver uno de los puntos más delicados: el abasto no puede medirse solo en términos generales. Cada municipio, hospital y comunidad tiene demandas distintas, y cuando el sistema no logra responder a esas necesidades particulares, quienes terminan pagando las consecuencias son los pacientes.

En Durango, la falta de medicamentos no es un dato técnico: es una madre que no encuentra tratamiento para su hijo, una persona adulta mayor que debe comprar por fuera lo que debería recibir en el sistema público, o una familia que tiene que endeudarse para completar una receta.

Por eso, la declaración de Esteban Villegas no solo reconoce un faltante; también exhibe que su gobierno no ha logrado construir una estrategia suficientemente eficaz para garantizar medicamentos en todo el territorio estatal.

Mientras el discurso oficial habla de porcentajes altos, la ciudadanía reclama otra cosa: medicinas disponibles, atención digna y soluciones reales. En salud, los promedios no curan. Lo que importa es que el medicamento esté en la farmacia cuando el paciente lo necesita.