La pobreza es un fenómeno multidimensional que comprende aspectos relacionados con las condiciones de vida que vulneran la dignidad de las personas, limitan sus derechos y libertades fundamentales, impiden la satisfacción de sus necesidades básicas e imposibilitan su plena integración social.
Dos indicadores son precisamente es el acceso a la salud y la falta de acceso a la seguridad social, estas carencias son un determinante estructural que provoca directamente un detrimento en la calidad de vida de las y los mexicanos.
En nuestro país, atender una enfermedad crónica en el sector privado es elevado, con un gasto mensual promedio que puede oscilar entre 3 mil y más de 6 mil pesos mensuales por paciente para enfermedades como la diabetes, considerando consultas, medicamentos y estudios. En casos graves o de alta especialidad (como el cáncer), los costos anuales pueden superar los 500 mil pesos.
El sistema de salud público funge con una de las tareas más importantes para la población, ya que permite atender a millones de manera gratuita en padecimientos, muchos de ellos también provocados por las carencias de condiciones de pobreza, como una alimentación saludable, el acceso a vivienda digna o el acceso de algún servicio básico en la vivienda como agua potable.
En el Informe Sobre la Desigualdad Global 2026 elaborado por el World Inequality Lab dice:
“La desigualdad ha sido durante mucho tiempo una característica definitoria de la economía mundial, pero en 2025 ha alcanzado niveles que exigen una atención urgente. Los beneficios de la globalización y el crecimiento económico han recaído de manera desproporcionada en una pequeña minoría, mientras que gran parte de la población mundial sigue teniendo dificultades para lograr medios de vida estables. Estas divisiones no son inevitables. Son el resultado de decisiones políticas e institucionales.”
En nuestro país mientras la brecha de desigualdad se ha acortado sacando de 2018 a 2024 más de 13 millones de personas de la pobreza, también se explica con la decisión acertada de crear escuelas, universidades, hospitales, clínicas y que más personas puedan acceder a los sistemas de seguridad social, como ejemplo reciente derivado de la reforma a Ley Federal del Trabajo más de 1.3 millones de trabajadores de plataformas fueron registrados ante el seguro social, esto representan más familias que pueden dejar atrás el umbral de pobreza.
En términos tangibles estos trabajadores y sus familias podrán acceder a servicios médicos, de salud, de atención obstétrica, prestaciones en especie y en dinero, a tener derecho al pago de una incapacidad por un riesgo laboral o por enfermedad general, lo que significa que ante una eventualidad no se quedarán sin el ingreso familiar.
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Es por eso que las políticas que sigan reduciendo la desigualdad particularmente en los aspectos que protejan a las personas ante una eventualidad médica, son el compromiso de consolidación del segundo piso de la cuarta transformación.




