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Círculo Político MX

Hacienda reduce pagos de deuda externa y descarta aumento explosivo del endeudamiento

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público redujo las amortizaciones de deuda externa previstas para 2027, 2028 y 2029, mientras el Paquete Económico 2027 plantea disminuir el déficit y mantener una trayectoria sostenible de las finanzas públicas.

La estrategia financiera del Gobierno de México comienza a modificar de manera importante el calendario de pagos de la deuda externa. Las operaciones de refinanciamiento realizadas durante 2026 permitieron reducir en 54 por ciento las amortizaciones previstas para 2027, 61 por ciento las correspondientes a 2028 y 15 por ciento las de 2029, informó la subsecretaria de Hacienda y Crédito Público, María del Carmen Bonilla.

El movimiento forma parte de una política de manejo activo de los pasivos públicos que busca reducir presiones de refinanciamiento en los próximos años, extender los plazos y disminuir la exposición del país a riesgos asociados con los mercados internacionales.

La propia SHCP informó que las operaciones realizadas durante 2026 permitieron eliminar los vencimientos en dólares previstos para 2027 y 2028 y reducir los correspondientes en euros para 2029. Además, la dependencia señaló que la deuda neta externa del Gobierno federal pasó de representar 23.3 por ciento del portafolio total en 2018 a 15.4 por ciento a junio de 2026.

El mensaje de Hacienda es contundente: la prioridad no es únicamente cuánto se debe, sino cómo está estructurada esa deuda, cuándo vence y bajo qué condiciones financieras se tendrá que pagar.

Refinanciamiento para quitar presión a las finanzas públicas

María del Carmen Bonilla explicó que las operaciones internacionales realizadas este año permitieron mejorar el perfil de vencimientos y reducir las obligaciones concentradas en los próximos ejercicios.

La estrategia incluyó una emisión de bonos a largo plazo y la recompra anticipada de instrumentos con vencimientos próximos. En junio, por ejemplo, Hacienda colocó un bono a 11 años por 4 mil 800 millones de dólares, además de reabrir un bono con vencimiento en 2056 por mil 500 millones de dólares.

Los recursos se utilizaron para recomprar bonos de corto plazo. La operación permitió eliminar los vencimientos en dólares de 2027 y 2028 y reducir los vencimientos denominados en euros para 2029. Hacienda informó que la transacción se realizó dentro del límite de endeudamiento autorizado por el Congreso de la Unión.

En julio, una nueva operación concluyó la recompra anticipada de tres bonos en dólares con vencimiento en 2027 y 2028 y uno en euros con vencimiento en 2029, por un monto total de 5 mil 900 millones de dólares. Con ello, las amortizaciones de deuda externa previstas para los siguientes tres años se redujeron 37 por ciento respecto del calendario previo a las recompras.

Estas operaciones no significan que México haya eliminado su deuda. Su objetivo es reordenar los vencimientos y reducir los riesgos asociados con concentrar pagos elevados en el corto plazo.

Hacienda descarta un “incremento explosivo” de la deuda

Ante las preguntas sobre la trayectoria del endeudamiento, María del Carmen Bonilla sostuvo que el portafolio de deuda pública cuenta con elementos que permiten enfrentar posibles episodios de volatilidad.

De acuerdo con la funcionaria, 84.8 por ciento del portafolio está contratado a tasa fija y a largo plazo, mientras que la estrategia financiera también contempla mecanismos de cobertura frente a movimientos del tipo de cambio, las tasas de interés y los precios petroleros.

La subsecretaria aseguró que no se prevé un “incremento explosivo” del endeudamiento.

Las cifras del Paquete Económico 2027 muestran que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubicaría en alrededor de 55 por ciento del PIB el próximo año. La propuesta fiscal busca, al mismo tiempo, continuar con la reducción gradual del déficit.

Hacienda ha colocado esta trayectoria dentro de una estrategia de normalización fiscal que busca preservar la capacidad del Estado para financiar programas sociales e inversión pública sin perder estabilidad financiera.

Déficit bajará a 3.9 por ciento del PIB

El Paquete Económico 2027, entregado al Congreso de la Unión el 8 de septiembre, plantea que los Requerimientos Financieros del Sector Público se reduzcan a 3.9 por ciento del PIB.

La cifra representa una disminución frente al nivel previsto para 2026 y forma parte de la ruta de consolidación fiscal planteada por el Gobierno de México.

En los Pre-Criterios 2027, Hacienda ya había anticipado que continuaría el proceso de normalización gradual del déficit y que la deuda pública se mantendría en una trayectoria sostenible de mediano plazo. También estableció que la política de financiamiento privilegiaría emisiones en moneda nacional, a tasa fija y con plazos largos.

Esta política busca reducir la exposición a movimientos externos y mantener una estructura financiera con mayor capacidad de resistencia ante cambios en las condiciones internacionales.

El dato también debe observarse a la luz de la evolución reciente de las finanzas públicas. Hacienda reportó que durante 2025 el déficit presupuestario fue de 3.9 por ciento del PIB, frente al 5 por ciento registrado en 2024, mientras que los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicaron en 4.3 por ciento.

Édgar Amador: el presupuesto no está sujeto a las calificadoras

El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, también fijó postura frente al papel de las agencias calificadoras.

El funcionario explicó que antes de presentar el Paquete Económico 2027, representantes de Hacienda sostuvieron reuniones con las agencias que evalúan la deuda soberana mexicana.

Sin embargo, dejó claro que el presupuesto federal no se construye a partir de las exigencias de esas empresas.

La definición es relevante porque el Gobierno federal busca preservar la confianza de los mercados sin colocar la política económica bajo una lógica dictada desde fuera.

La posición de Hacienda es que las agencias calificadoras forman parte del entorno financiero que debe ser monitoreado, pero la política presupuestaria responde a las prioridades nacionales y a las decisiones del Estado mexicano.

En este sentido, Amador Zamora sostuvo que las medidas adoptadas tanto por el lado de los ingresos como del gasto están encaminadas a mantener y mejorar la calificación crediticia del país en el corto y mediano plazo.

Menos deuda externa, mayor peso del mercado interno

Uno de los cambios estructurales de la estrategia financiera mexicana es la reducción gradual de la participación de la deuda externa.

De acuerdo con Hacienda, la deuda neta externa del Gobierno federal representaba 23.3 por ciento del portafolio total en 2018; para junio de 2026 había descendido a 15.4 por ciento.

La política actual privilegia el mercado nacional como principal fuente de financiamiento y utiliza los mercados internacionales de manera estratégica y complementaria.

Esto permite disminuir la exposición a riesgos cambiarios y mantener una mayor proporción de las obligaciones financieras en moneda nacional.

La estrategia también ha permitido reducir el costo financiero. Hacienda reportó que durante el primer semestre de 2026 el costo financiero del sector público disminuyó 4.8 por ciento real anual respecto del mismo periodo de 2025.

Para el Gobierno federal, el objetivo es mantener finanzas públicas que puedan responder a las necesidades sociales y de infraestructura sin generar presiones desproporcionadas sobre las siguientes generaciones.

Pemex reducirá 69.2 por ciento el apoyo federal

Uno de los puntos centrales del Paquete Económico 2027 es el nuevo esquema financiero para Petróleos Mexicanos (Pemex).

La empresa pública recibirá el próximo año 81 mil 100 millones de pesos del Gobierno federal para cubrir amortizaciones de deuda y créditos bancarios contratados en ejercicios anteriores.

El monto representa una reducción de 69.2 por ciento respecto de los 263 mil 476 millones de pesos considerados para Pemex en 2026, año en que se realizó una transferencia extraordinaria para fortalecer su posición financiera y reducir deuda.

La reducción es significativa y forma parte de la ruta planteada por el Gobierno federal para disminuir gradualmente la dependencia presupuestaria de la petrolera.

Sin embargo, Hacienda confirmó que Pemex todavía requerirá apoyo federal durante 2027, por lo que la autosuficiencia financiera anunciada previamente para ese año no se concretará en los términos originalmente planteados.

El objetivo para el próximo ejercicio es que la empresa alcance un superávit financiero de 95 mil 100 millones de pesos, resultado que incluye la transferencia federal. Sin ese apoyo, el superávit proyectado sería de alrededor de 14 mil millones de pesos.

La transferencia, además, estará vinculada a una mejora equivalente en el balance financiero de la empresa, de acuerdo con la explicación de Hacienda.

Pemex avanza hacia una menor dependencia presupuestaria

Édgar Amador Zamora defendió la trayectoria financiera de Pemex y señaló que la empresa avanza conforme a su plan estratégico.

El secretario también recordó que la petrolera recibió una mejora en su calificación crediticia, algo que consideró una señal favorable después de años de presión financiera.

La reducción del apoyo federal, de casi 70 por ciento, constituye uno de los elementos más relevantes del nuevo esquema.

El Gobierno federal no elimina de golpe el respaldo a Pemex; lo reduce de manera sustancial mientras busca fortalecer la capacidad financiera de la empresa y disminuir sus obligaciones.

La cifra también debe observarse en perspectiva: sin las medidas extraordinarias realizadas durante años anteriores, el monto que habría sido necesario presupuestar para 2027 habría rondado los 136 mil millones de pesos, según la información presentada sobre el paquete económico.

Una estrategia financiera con menor presión de corto plazo

La política anunciada por Hacienda combina tres movimientos: reordenar vencimientos, reducir gradualmente el déficit y disminuir la exposición a deuda externa.

Las operaciones internacionales realizadas durante 2026 permiten que los próximos años tengan una presión menor por amortizaciones externas, mientras que la política de financiamiento nacional busca mantener mayor control sobre las condiciones de contratación de deuda.

Al mismo tiempo, el Paquete Económico 2027 plantea mantener la deuda en una trayectoria considerada sostenible por Hacienda y reducir los requerimientos financieros del sector público.

El Gobierno de México enfrenta así un escenario que exige equilibrio: mantener el gasto destinado al bienestar y a la inversión, al mismo tiempo que se modera el déficit y se administra cuidadosamente el endeudamiento.

La apuesta de la Secretaría de Hacienda es que la estabilidad financiera no signifique frenar la inversión pública ni los programas sociales, sino mejorar la manera en que se obtienen, administran y destinan los recursos públicos.

Con el refinanciamiento de la deuda externa, la reducción de las amortizaciones para los próximos tres años y un menor apoyo presupuestario a Pemex, el Gobierno federal busca cerrar los espacios de presión financiera de corto plazo.

El mensaje de Hacienda es claro: México mantendrá una política de endeudamiento prudente, con mayor peso del financiamiento interno, vencimientos mejor distribuidos y una reducción gradual del déficit, mientras protege la capacidad del Estado para sostener las prioridades de bienestar e inversión del proyecto de transformación.