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Círculo Político MX

Infonavit fija en 862 mil pesos el precio máximo de Vivienda para el Bienestar

El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) estableció en 862 mil pesos el precio máximo de las viviendas que venda directamente dentro del Programa de Vivienda para el Bienestar, dirigido a personas trabajadoras derechohabientes con ingresos inferiores a tres salarios mínimos.

Las nuevas disposiciones fueron publicadas este lunes 28 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y entrarán en vigor el martes 29 de septiembre. Con ello, el Instituto actualiza las reglas que anteriormente establecían un límite de 630 mil pesos para estas viviendas.

La modificación establece un marco específico para determinar cuánto podrá cobrarse por los inmuebles construidos o rehabilitados por el propio Infonavit bajo este programa. El objetivo, de acuerdo con el documento normativo, es combinar criterios de asequibilidad, equidad y estabilidad financiera, sin convertir la construcción de vivienda social en una actividad orientada a generar utilidades para el Instituto.

El nuevo tope no significa que todas las casas costarán 862 mil pesos

Uno de los puntos centrales de las nuevas reglas es que los 862 mil pesos representan un precio máximo, no un precio único para todas las viviendas del programa.

El valor de cada inmueble se determinará de manera particular para cada conjunto habitacional y dependerá de diferentes factores relacionados tanto con la construcción como con las características del lugar donde se encuentre.

Entre los elementos considerados están el costo del terreno, urbanización, construcción, gastos indirectos y el monto máximo de crédito de las personas derechohabientes. También podrán contemplarse recursos destinados al mantenimiento preventivo necesarios para conservar el valor de la vivienda durante un periodo de hasta 30 años.

La metodología también toma en cuenta aspectos específicos del inmueble, como su superficie, ubicación, características, equipamiento y condiciones del entorno urbano.

Esto significa que una vivienda dentro del Programa de Vivienda para el Bienestar no tendrá automáticamente un valor de 862 mil pesos. El monto funcionará como límite superior y cada conjunto habitacional tendrá costos determinados conforme a sus propias condiciones.

Descuentos de hasta 90 mil pesos para trabajadores con menores ingresos

La nueva regulación incorpora además un esquema de descuentos vinculados al nivel de ingresos de los trabajadores.

Quienes perciban entre 1 y 2.09 veces el salario mínimo podrán acceder a una reducción de hasta 90 mil pesos sobre el precio de venta.

A partir de ese nivel, el descuento disminuye progresivamente conforme aumenta el ingreso:

  • De 1 a 2.09 salarios mínimos: hasta 90 mil pesos de descuento.

  • De 2.1 a 2.19: hasta 80 mil pesos.

  • De 2.2 a 2.29: hasta 70 mil pesos.

  • De 2.3 a 2.39: hasta 60 mil pesos.

  • De 2.4 a 2.49: hasta 50 mil pesos.

  • De 2.5 a 2.59: hasta 40 mil pesos.

  • De 2.6 a 2.69: hasta 30 mil pesos.

  • De 2.7 a 2.79: hasta 20 mil pesos.

  • De 2.8 a 2.89: hasta 10 mil pesos.

  • A partir de 2.9 salarios mínimos: el descuento llega a cero.

El esquema busca que el beneficio sea mayor para quienes se encuentran en los niveles salariales más bajos y que disminuya conforme aumenta la capacidad de ingreso del trabajador.

¿Quiénes podrán acceder al esquema?

Las disposiciones están dirigidas a personas trabajadoras derechohabientes que perciban menos de tres salarios mínimos generales vigentes y que adquieran, en primera venta, una vivienda construida por el Infonavit dentro del programa.

Esta precisión es importante porque el nuevo límite no se aplica a cualquier vivienda que pueda adquirirse mediante un crédito Infonavit. Se trata de un mecanismo específico para los inmuebles que el propio Instituto construya o rehabilite al amparo del Programa de Vivienda para el Bienestar.

El precio quedará registrado antes de la escrituración

Para dar certeza sobre el costo de cada inmueble, el precio correspondiente deberá quedar registrado en el Registro Único de Vivienda (RUV).

La información deberá comunicarse a la persona trabajadora durante el proceso de inscripción del crédito y posteriormente durante la escrituración.

Con ello, el derechohabiente podrá conocer el precio específico de la vivienda que pretende adquirir dentro del programa, en lugar de asumir que el tope general de 862 mil pesos corresponde necesariamente al inmueble seleccionado.

El mecanismo también permite vincular el precio de cada unidad con las características particulares del conjunto habitacional en el que se encuentre.

¿Qué pasa si la vivienda se vende después?

Las nuevas reglas establecen una diferencia entre la primera venta realizada por el Infonavit y las operaciones posteriores entre particulares.

El límite de 862 mil pesos aplica exclusivamente a la primera enajenación de las viviendas construidas por el Instituto dentro del programa.

Si posteriormente la persona propietaria decide vender el inmueble, esa operación deberá sujetarse a las disposiciones jurídicas correspondientes. En caso de que el comprador utilice un crédito del propio Infonavit, también deberán observarse las reglas institucionales aplicables a ese tipo de operación.

De esta manera, el precio máximo establecido por el Instituto no se convierte automáticamente en un valor de mercado permanente para las viviendas una vez que pasan a manos de particulares.

El objetivo financiero: recuperar costos, no generar ganancias

Las disposiciones también establecen un principio financiero relevante: el Infonavit deberá procurar la recuperación de los costos asociados con la producción de las viviendas, pero sin perseguir una utilidad por la venta de estos inmuebles.

El planteamiento busca que los recursos recuperados puedan mantenerse dentro del Fondo Nacional de la Vivienda y contribuir a la continuidad de la producción habitacional para las personas trabajadoras derechohabientes.

La regulación anterior ya había establecido que la intervención directa del Instituto en la construcción de vivienda social respondía a una finalidad distinta de la lógica comercial tradicional del mercado inmobiliario. El propósito normativo es facilitar el acceso a vivienda a sectores de trabajadores con menores ingresos y, al mismo tiempo, preservar la estabilidad financiera del organismo.

Este equilibrio resulta central para el funcionamiento del programa: ampliar la oferta de vivienda accesible sin comprometer los recursos que permiten al Infonavit continuar otorgando financiamiento y participando en nuevos proyectos habitacionales.

Los valores podrán actualizarse

El nuevo precio máximo y los montos de descuento no quedan congelados de manera permanente.

Las disposiciones establecen que ambos valores podrán actualizarse cuando el Consejo de Administración del Infonavit determine que existen condiciones para modificar sus montos. Cualquier cambio deberá realizarse mediante nuevas disposiciones.

La actualización publicada este lunes sustituye las reglas emitidas en septiembre de 2025, cuando el precio máximo había sido fijado en 630 mil pesos. El nuevo límite representa un incremento de 232 mil pesos respecto de aquel valor, equivalente a aproximadamente 36.8 por ciento.

Sin embargo, el aumento del tope no implica por sí mismo que todas las viviendas del programa hayan incrementado su precio en esa misma proporción. El costo final continuará dependiendo de las características y costos específicos de cada conjunto habitacional.

Un esquema que busca ampliar el acceso a vivienda

El nuevo marco del Infonavit se inserta en una política habitacional que busca incrementar la producción de vivienda dirigida a sectores de menores ingresos.

El Programa de Vivienda para el Bienestar forma parte de una estrategia federal más amplia en la que participan instituciones como Infonavit, Sedatu, Conavi y otros organismos nacionales de vivienda. El Programa Nacional de Vivienda 2026-2030 plantea entre sus objetivos reducir el déficit habitacional que afecta a hogares de bajos ingresos y facilitar el acceso a vivienda adecuada.

Para los trabajadores derechohabientes, el cambio significa contar con un nuevo parámetro para las viviendas que el Infonavit construya directamente bajo este esquema: hasta 862 mil pesos como límite general, con descuentos que pueden alcanzar 90 mil pesos para los ingresos más bajos.

La diferencia entre el precio máximo y el costo real de cada vivienda será determinada por las características del proyecto. Por ello, conocer el precio registrado en el RUV, el nivel de ingreso del trabajador y el descuento.