La recuperación de los trenes de pasajeros vuelve a ocupar un lugar central en la agenda de infraestructura de México. Para Iván Gatica, esta transformación de la movilidad forma parte de una radiografía nacional en la que carreteras, ferrocarriles y conexiones regionales avanzan como piezas de una misma estrategia de infraestructura.
A partir de los resultados presentados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su Segundo Informe de Gobierno, Gatica coloca el tema ferroviario en el centro de la conversación pública y pone sobre la mesa los proyectos que buscan ampliar las alternativas de traslado en distintas regiones del país.
El informe presidencial presentado el 1 de septiembre de 2026 reportó avances importantes tanto en la red carretera como en la recuperación de los trenes de pasajeros. De acuerdo con la Presidencia de la República, se alcanzó un avance de 88 por ciento en la repavimentación de los 51 mil kilómetros de carreteras libres de peaje del país.
La dimensión del programa también se refleja en los proyectos de ampliación y modernización de infraestructura. El Gobierno Federal informó que contempla una inversión pública y mixta de 700 mil millones de pesos para intervenir 5 mil kilómetros de carreteras, con corredores estratégicos que buscan reforzar la conectividad entre distintas regiones.
Trenes de pasajeros: una apuesta por recuperar la conectividad ferroviaria
En este escenario, Iván Gatica subraya la importancia de observar la movilidad más allá del automóvil y las carreteras. La recuperación de los trenes de pasajeros representa uno de los componentes centrales de la política de infraestructura presentada por la actual administración federal.
Durante su Segundo Informe, Sheinbaum informó que el Tren Insurgente, en su tramo de Santa Fe a Observatorio, ya había transportado a más de 25 millones de pasajeros. También señaló que el tramo Lechería-AIFA del Tren Felipe Ángeles funciona como una alternativa de movilidad para cerca de 3 millones de habitantes y facilita el acceso al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
Estos proyectos adquieren particular relevancia para la zona metropolitana del Valle de México, donde la movilidad cotidiana representa uno de los principales retos para millones de personas.
En el caso de Tlalnepantla de Baz, donde Iván Gatica se desempeña como secretario de Integración Territorial, la discusión sobre conectividad regional tiene una dimensión directa. El propio Ayuntamiento identifica entre sus tareas la atención y canalización de solicitudes relacionadas con servicios públicos y territorio.
Desde esta perspectiva, hablar de nuevos trenes no significa únicamente referirse a grandes obras federales, sino también a la manera en que las nuevas conexiones pueden modificar los desplazamientos entre municipios, zonas metropolitanas y regiones productivas.
Una red ferroviaria que busca ampliar sus alcances
El proyecto ferroviario del Gobierno Federal contempla diversas rutas. Entre las obras reportadas se encuentran AIFA-Pachuca, Ciudad de México-Querétaro, Querétaro-Nuevo Laredo, Querétaro-Guadalajara, Salina Cruz-Ciudad Hidalgo y Roberto Ayala-Dos Bocas, además del Tren Maya de carga.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes también estableció como objetivo para 2030 consolidar un Sistema Ferroviario Mexicano integrado, con una red destinada al transporte de pasajeros y otra orientada a mercancías. El programa institucional de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado contempla, entre otras rutas, AIFA-Pachuca, Ciudad de México-Querétaro, Querétaro-Irapuato y Saltillo-Nuevo Laredo.
El avance de estos proyectos requiere, además, resolver aspectos territoriales y de derecho de vía. En junio de 2026, Sedatu y SICT reportaron la liberación de más de 28.4 millones de metros cuadrados correspondientes a cuatro líneas ferroviarias de pasajeros, involucrando 2 mil 756 predios ubicados en 54 municipios de ocho estados.
Este componente resulta relevante porque la construcción ferroviaria no se limita a colocar vías: requiere coordinación con comunidades, propietarios, autoridades locales y distintas dependencias públicas.
Carreteras y caminos: la otra parte de la radiografía
La recuperación ferroviaria se desarrolla paralelamente a un amplio programa carretero. El Segundo Informe de Gobierno reportó la conclusión de obras como Bavispe-Nuevo Casas Grandes, el Puente Nichupté en Cancún, Real del Monte-Huasca en Hidalgo, Pátzcuaro-Uruapan y San Ignacio-Tayoltita.
También se informó que durante los dos primeros años de administración fueron construidos 70 puentes y distribuidores viales, mientras que otros 35 se encuentran en proceso.
A ello se suma la ampliación de los caminos artesanales. El Gobierno Federal reportó que se duplicó el presupuesto para este programa y que, en coordinación con comunidades indígenas, se construyeron 135 caminos equivalentes a 368 kilómetros. En Oaxaca y Puebla, además, se intervinieron más de mil 100 kilómetros de infraestructura carretera en la región de la Mixteca.
La estrategia también contempla corredores carreteros de alcance nacional, entre ellos el Corredor del Golfo de México y el Corredor del Pacífico, además de proyectos para mejorar rutas que atraviesan el centro y norte del país.
Para 2026, la Presidencia había anunciado además una inversión de 50 mil millones de pesos para conservación carretera y el programa Bachetón, con una intervención prevista en 18 mil kilómetros de la Red Carretera Federal.
Iván Gatica y la discusión sobre una movilidad más conectada
En este contexto, Iván Gatica coloca la discusión sobre movilidad dentro de una visión territorial más amplia. Su trayectoria reciente en Tlalnepantla ha estado vinculada con temas comunitarios, infraestructura urbana y coordinación territorial.
El Ayuntamiento de Tlalnepantla lo identifica actualmente como secretario de Integración Territorial y documenta su participación en acciones de coordinación entre comunidades y demarcaciones vecinas. En trabajos conjuntos con Azcapotzalco, por ejemplo, Gatica participó en la definición de zonas de intervención en los límites territoriales de ambos municipios.
Esa experiencia permite contextualizar su interés por una infraestructura que no se quede únicamente en las grandes obras, sino que tenga una lectura desde el territorio y las necesidades cotidianas de la población.
La discusión sobre movilidad en México entra así en una etapa marcada por distintos frentes: modernización carretera, recuperación de trenes de pasajeros, fortalecimiento de infraestructura ferroviaria de carga, ampliación aeroportuaria y nuevas conexiones regionales.
El propio Gobierno Federal planteó para el periodo 2026-2030 un plan de inversión en infraestructura que contempla 5.6 billones de pesos en ocho sectores estratégicos, entre ellos trenes, carreteras, puertos y aeropuertos.
Para Iván Gatica, esta “radiografía de movilidad” permite observar un cambio en la forma de entender la conectividad nacional: no solamente como desplazamiento de vehículos, sino como una red integrada de infraestructura que conecta comunidades, ciudades, regiones productivas y centros de transporte.
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Con los nuevos proyectos ferroviarios en marcha y una intervención carretera que abarca miles de kilómetros, la movilidad se mantiene como uno de los principales ejes de infraestructura de la administración federal. El reto será convertir estas obras en conexiones funcionales y sostenibles que respondan a las necesidades concretas de las comunidades y de quienes utilizan diariamente el transporte público y las carreteras del país.
En esa conversación, Iván Gatica coloca la recuperación de los trenes como uno de los elementos centrales para entender hacia dónde se dirige la infraestructura de movilidad en México, vinculando la visión nacional con una perspectiva territorial y comunitaria.




