A 19 meses de haber iniciado el camino del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, México respira una realidad que los integrantes de la derecha mexicana consideraban imposible. Los resultados expuestos esta mañana en la conferencia matutina de la Presidenta Claudia Sheinbaum no son solo cifras en una gráfica; son el testimonio de un cambio de paradigma que ha logrado lo que décadas de "mano dura" y guerra fallida no pudieron, pacificar al país atendiendo las causas y utilizando la inteligencia soberana.
Los indicadores presentados hoy son contundentes y marcan un hito en la historia reciente de nuestra nación. En apenas año y medio de gestión de la primera mujer Presidenta, el homicidio doloso ha disminuido un 40%. Esta cifra, que para los detractores del movimiento es un enigma, para el Pueblo es una certeza que se siente en las calles. Más aún, abril de 2026 se ha consolidado como el mes de abril con menos homicidios desde 2016, rompiendo una inercia de violencia que parecía inamovible y demostrando que la estrategia de seguridad no solo es la correcta, sino que es altamente eficiente.
El éxito de la Estrategia Nacional de Seguridad se refleja también en la caída estrepitosa de los delitos de alto impacto, que han bajado un 52% respecto a los niveles de 2018. Es decir, hoy México es un país más seguro de lo que fue en cualquier momento del periodo neoliberal inmediato. Esta reducción a más de la mitad de los delitos que más lastiman a la sociedad —como el secuestro y el robo con violencia— es la prueba fehaciente de que separar el poder político del crimen organizado da resultados inmediatos.
Lo más destacable de este informe es la federalización de la paz. No se trata de un esfuerzo aislado desde el centro, sino de una coordinación efectiva que ha logrado que 26 estados reduzcan significativamente sus índices de violencia. Es digno de subrayar lo que sucede en entidades que enfrentaban retos estructurales profundos, como lo fueron San Luis Potosí, Zacatecas y Quintana Roo, quienes hoy presentan caídas históricas en sus indicadores. Incluso en estados con gobiernos de oposición o situaciones complejas como Guanajuato y Nuevo León, la presencia de la Federación y la nueva lógica de inteligencia están ganando la batalla al caos.
Estos resultados son el escudo más sólido contra la narrativa del miedo que la oposición intenta sembrar cada día. Mientras la derecha suspira por los tiempos de la represión y el autoritarismo, el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum demuestra que se puede pacificar a México con la ley en la mano y el corazón del lado de la gente. El Humanismo Mexicano ha logrado lo que los "expertos" de la tecnocracia nunca entendieron, que la seguridad no se compra con armas, se construye con justicia social, oportunidades para la juventud y una coordinación institucional sin precedentes.
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A 19 meses, la transformación de la seguridad es una realidad palpable. México ya no es el país de la nota roja que nos heredaron; es una nación que camina hacia la paz con pasos firmes, datos reales y la convicción de que la violencia nunca más será la respuesta del Estado. El camino está trazado y los resultados de hoy confirman que, en esta Cuarta Transformación, la paz es, y seguirá siendo, fruto de la justicia.




