La Ciudad de México es una metrópoli de derechos y uno de ellos es el de la libertad de expresión. Una libertad que no sólo gozan plenamente sus habitantes, sino también los medios de comunicación. Una libertad que no debe cuestionarse, porque todos los días se difunden notas, reportajes, entrevistas, columnas, artículos e imágenes de lo que acontece en esta urbe, sin importar si su impacto es positivo o negativo para el Gobierno capitalino.
Pero lo que las y los diputados de Morena en el Congreso de la Ciudad rechazamos son las mentiras impulsadas por ciertos medios de comunicación, la oposición y los conservadores, cuya intención es llevar agua para su molino.
De forma tajante, decimos no a sus intenciones de desvirtuar la información que dan a conocer las autoridades o que nada más difundan aquellos sucesos que les traen ganancias, en particular las “notas rojas”, olvidándose de las acciones, los programas y las políticas públicas que se ponen en marcha en beneficio de la población.
Esto lo traigo a colación porque nuestra Jefa de Gobierno, Clara Brugada, tuvo que aclarar -el pasado 4 de febrero- que no hay censura ni pactos de silencio con los medios de comunicación, ni mucho menos persecución por ejercer el periodismo como sí ocurría en los gobiernos neoliberales. Ello luego de que algunos tergiversaran datos sobre los logros en materia de seguridad en la capital del país.
Por eso nos sumamos al llamado de Clarita a reflexionar sobre la función social de dichos medios; el impacto que generan con las noticias; la ética periodística, y la relación entre éstos y los gobiernos. Pero debe ser a través de un debate abierto en el que también participen la sociedad civil, especialistas, académicos y, por qué no, las y los legisladores.
Queda claro que los medios de comunicación (periódicos, revistas, televisión, radio y portales digitales, entre otros) pueden no estar de acuerdo con los gobiernos de la Transformación, lo que es totalmente legítimo y debe respetarse. Eso es intrínseco a la libertad de expresión.
Sin embargo, también la ciudadanía tiene derecho a conocer la verdad de los hechos y no como ocurrió hace unos días, cuando en las noticias se generó discrepancia entre las cifras sobre la reducción de los delitos y la percepción de inseguridad en la ciudad.
A diferencia de los gobiernos del PRI y el PAN, donde se callaba a los medios de comunicación críticos del poder a punta de convenios de publicidad o pagos por fuera a ciertos periodistas, en el actual Gobierno de la Ciudad de México se respeta la información que difunden. Pero eso no significa que se dediquen, de manera sistemática, a desinformar a la población.
Como bien lo decía el mejor presidente que ha tenido México, Andrés Manuel López Obrador: el pueblo es bueno y sabio. Y es que la gente se da cuenta cuando los medios publican o transmiten mentiras, porque las contrastan con las verdades de los eventos y conferencias de prensa de los gobiernos de la 4T.
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Desde el Congreso de la Ciudad, las y los legisladores de Morena impulsaremos este debate abierto. Por el bien de la gente, por la libertad de expresión de todas y todos.




