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Círculo Político MX

"México reduce la pobreza como nunca: la Cuarta Transformación impulsa el mayor crecimiento de la clase media en décadas"

México vive uno de los avances sociales más importantes de su historia reciente. De acuerdo con el más reciente informe sobre pobreza y equidad del Banco Mundial, el país logró una reducción de 13.6 puntos porcentuales en los niveles de pobreza entre 2018 y 2024, al mismo tiempo que la clase media creció 12.4 puntos durante ese mismo periodo. Se trata de un resultado sin precedentes que coloca a México —junto con Brasil— como líder regional en reducción de desigualdad y movilidad social en América Latina.

 

Estas cifras no son producto de la casualidad ni de políticas de mercado excluyentes, sino del cambio de modelo impulsado por la Cuarta Transformación, que rompió con décadas de neoliberalismo, precarización laboral y abandono social. Hoy, millones de familias mexicanas viven mejor porque el Estado volvió a asumir su responsabilidad con el bienestar del pueblo.

 

Más de 13 millones de personas dejaron la pobreza.

 

Al dar a conocer estos resultados, Jesús Ramírez Cuevas destacó que más de 13 millones de personas salieron de la pobreza entre 2018 y 2024, mientras que alrededor de 12 millones de mexicanas y mexicanos se incorporaron a la clase media, una transformación profunda en la estructura social del país.

 

Este avance refleja una mejora real en los ingresos, el acceso a derechos y la estabilidad económica de los hogares, particularmente entre los sectores históricamente excluidos. A diferencia del pasado, cuando el crecimiento beneficiaba solo a una élite, hoy el desarrollo se distribuye con justicia social.

 

Un gobierno humanista y una economía moral.

 

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, subrayó que estos resultados consolidan una tendencia de largo plazo, basada en un gobierno humanista, una economía moral y una política pública centrada en las personas, no en los privilegios.

 

Sheinbaum enfatizó que la reducción de la pobreza no se explica por factores externos, sino por decisiones claras de política económica y social:

 

Incrementos históricos al salario mínimo, que han recuperado el poder adquisitivo de millones de trabajadoras y trabajadores.

 

Programas de bienestar concebidos como derechos, no como favores ni clientelismo.

 

Inversión pública estratégica para detonar el desarrollo regional.

 

Disciplina fiscal con responsabilidad social, sin endeudar al país ni aumentar impuestos a la población.

 

 

Este enfoque ha demostrado que es posible crecer económicamente y, al mismo tiempo, reducir la desigualdad, algo que los gobiernos neoliberales aseguraban que era imposible.

 

Salario mínimo y bienestar: la base del cambio.

 

Uno de los pilares de esta transformación ha sido el aumento sostenido del salario mínimo, que ha registrado incrementos reales año con año desde 2019. Esta política permitió que millones de familias mejoraran su capacidad de consumo, fortaleciendo el mercado interno y dinamizando la economía local.

 

A ello se suma la expansión de los Programas para el Bienestar, como las pensiones para adultos mayores, becas para estudiantes, apoyos a personas con discapacidad y programas dirigidos al campo. Estos apoyos han tenido un impacto directo en la reducción de la pobreza, particularmente en comunidades rurales y zonas históricamente marginadas.

 

México, referente en América Latina.

 

El informe del Banco Mundial coloca a México y Brasil como los países con mejores resultados en reducción de pobreza y crecimiento de la clase media en la región, en un contexto internacional marcado por crisis económicas, inflación global y tensiones geopolíticas.

 

Este dato cobra aún mayor relevancia si se considera que México logró estos avances sin recurrir a políticas de ajuste, privatizaciones ni recortes sociales, demostrando que otro modelo económico no solo es posible, sino eficaz.

 

Menos pobreza, más dignidad.

 

Hoy, en México, hay menos personas en pobreza y más familias con mejores condiciones de vida. Hay más niñas y niños que pueden estudiar, más jóvenes con oportunidades, más personas adultas mayores con ingresos garantizados y más trabajadoras y trabajadores con salarios dignos.

 

La Cuarta Transformación ha demostrado que poner al pueblo en el centro no es un obstáculo para el desarrollo, sino su motor principal. Frente a quienes apuestan por el regreso al pasado de privilegios y exclusión, los datos hablan con claridad: el cambio verdadero está dando resultados.

 

Con Claudia Sheinbaum al frente del país, esta ruta se consolida. La justicia social, el bienestar y la dignidad ya no son promesas: son realidades que se reflejan en la vida cotidiana de millones de mexicanas y mexicanos.