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Círculo Político MX

México reporta menor consumo de refresco y tabaco mientras amplía inversión en salud

México reporta una reducción en el consumo de refresco y tabaco, al mismo tiempo que el Gobierno federal amplía la estrategia de prevención, atención primaria e infraestructura hospitalaria. De acuerdo con cifras presentadas por la Secretaría de Salud, entre enero y mayo de 2026 el consumo de refrescos disminuyó 2.2 por ciento, mientras que el de tabaco registró una reducción de 7.1 por ciento.

Los datos fueron expuestos por el secretario de Salud, David Kershenobich, durante la conferencia presidencial, en la que también se presentó un balance de las acciones emprendidas en materia de prevención, atención de enfermedades crónicas, medicamentos, hospitales y equipamiento de alta tecnología.

La reducción en el consumo de estos productos forma parte de una política sanitaria que busca intervenir antes de que enfermedades como diabetes, hipertensión, obesidad y padecimientos cardiovasculares requieran tratamientos de mayor complejidad.

El propio Kershenobich ha planteado que la prevención debe ocupar un lugar central frente a las enfermedades crónicas. La Secretaría de Salud ha advertido previamente sobre la elevada ingesta de bebidas azucaradas en México y sus efectos asociados con el sobrepeso, la obesidad y enfermedades metabólicas.

Prevención: menos consumo y detección temprana

El dato sobre refrescos y tabaco no fue presentado de manera aislada. Forma parte de un conjunto de acciones que el Gobierno de México está desarrollando para intervenir sobre factores de riesgo antes de que se conviertan en padecimientos de mayor gravedad.

En el caso de las bebidas azucaradas, la estrategia gubernamental ha incluido campañas de información, acciones en escuelas y medidas orientadas a modificar los hábitos alimentarios. La Secretaría de Salud ha señalado que el consumo excesivo de estas bebidas representa un factor de riesgo para enfermedades metabólicas y cardiovasculares.

En materia de tabaco, el Gobierno federal también ha reforzado las medidas sanitarias. Desde julio de 2026 entraron en vigor nuevas leyendas, imágenes y pictogramas que deben aparecer en los empaques de productos de tabaco, como parte de las disposiciones oficiales de control sanitario.

Las cifras presentadas para enero-mayo de 2026 reflejan, según las autoridades, una disminución en ambos consumos. Sin embargo, se trata de variaciones porcentuales reportadas por el Gobierno federal y no implican por sí mismas que una sola política sea responsable de todo el cambio.

Salud Casa por Casa lleva la prevención directamente a los hogares

Otro de los ejes centrales del balance presentado por la administración de Claudia Sheinbaum es el programa Salud Casa por Casa, diseñado para acercar servicios preventivos a personas adultas mayores y personas con discapacidad.

De acuerdo con datos oficiales actualizados al 25 de agosto de 2026, el programa acumulaba 24.8 millones de consultas domiciliarias desde su inicio en junio de 2025. En esas visitas se habían realizado más de 17.1 millones de pruebas de glucosa, colesterol y triglicéridos.

La dimensión de estas cifras permite observar el énfasis colocado en la detección temprana de enfermedades crónicas. Las visitas no se limitan a una consulta general: el personal realiza valoraciones, identifica factores de riesgo y determina si es necesario canalizar a la persona a una unidad médica.

Como resultado de estas acciones, 818 mil 869 personas fueron referidas a instituciones como el IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y los servicios médicos de Pemex por sospecha o descontrol de padecimientos como diabetes e hipertensión.

El modelo busca, de esta manera, que una enfermedad pueda identificarse antes de llegar a una complicación grave y que las personas tengan seguimiento dentro de las instituciones públicas de salud.

El Gobierno plantea ampliar la infraestructura hospitalaria

La estrategia preventiva se acompaña de una expansión de la capacidad hospitalaria.

El subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark García Dobarganes, informó que el Gobierno federal contempla una inversión superior a 180 mil millones de pesos para infraestructura hospitalaria, con el objetivo de incorporar alrededor de 9 mil nuevas camas durante el actual periodo de gobierno.

El funcionario explicó que, durante los dos primeros años de la administración, ya fueron inaugurados 33 hospitales, con una inversión cercana a 24 mil millones de pesos y la incorporación de mil 535 camas. Además, existen 45 proyectos hospitalarios en proceso y otros 75 en etapa de planeación.

La expansión contempla proyectos de nueva construcción, ampliaciones y sustituciones de infraestructura hospitalaria. En mayo, el Gobierno federal había informado una proyección de 9 mil 139 camas adicionales, con una inversión estimada de 181 mil millones de pesos, como parte de un programa que incluye 50 hospitales nuevos, 47 ampliaciones y 55 sustituciones.

La intención es ampliar la capacidad de atención de instituciones como el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, particularmente frente al crecimiento de la demanda de servicios especializados.

Más medicamentos e insumos para el sistema público

El fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria está acompañado por una estrategia de adquisición de medicamentos e insumos.

Clark informó que entre 2025 y 2026 se han destinado 332 mil millones de pesos para la adquisición de medicamentos, materiales de curación, dispositivos, reactivos y pruebas. El volumen acumulado supera los 3 mil 182 millones de piezas, correspondientes a 3 mil 291 tipos de insumos.

Dentro de este paquete se encuentran 21 millones de piezas de medicamentos oncológicos, para los cuales se reportó una inversión de 74 mil millones de pesos. De acuerdo con la información presentada por el funcionario, durante 2026 también aumentó el número de medicamentos enviados a los institutos que atienden enfermedades oncológicas respecto del año anterior.

El abasto constituye uno de los principales retos para cualquier sistema sanitario, por lo que el volumen de adquisiciones es presentado por el Gobierno federal como parte de la reconstrucción de las capacidades de atención pública.

Equipamiento de alta tecnología para hospitales

La modernización también alcanza los equipos utilizados para diagnóstico y tratamiento especializado.

Entre 2025 y 2026, el Gobierno federal reportó una inversión de 15 mil 800 millones de pesos para adquirir equipos de alta tecnología. El paquete contempla 241 tomógrafos, 676 mastógrafos, 37 aceleradores lineales y 52 resonadores magnéticos, además de cinco equipos PET-CT.

Los aceleradores lineales tienen particular importancia para la atención de pacientes con cáncer, mientras que tomógrafos, resonadores y mastógrafos amplían la capacidad diagnóstica en distintas especialidades.

El Gobierno informó que alrededor de 15 por ciento de estos equipos ya había sido entregado y puesto en operación, mientras el resto continuaría llegando durante 2026 y el primer semestre de 2027.

A ello se suma la rehabilitación y modernización de 650 quirófanos desde 2025, de acuerdo con el balance presentado por autoridades sanitarias. La estrategia busca recuperar espacios que habían permanecido fuera de operación y ampliar la capacidad para realizar procedimientos quirúrgicos.

De la prevención a la atención especializada

El balance presentado por el Gobierno federal coloca sobre una misma ruta diferentes componentes de la política sanitaria: reducir factores de riesgo, detectar enfermedades de manera temprana, canalizar pacientes, garantizar medicamentos y ampliar la capacidad hospitalaria.

La disminución reportada en el consumo de refresco y tabaco representa, en este esquema, uno de los indicadores vinculados con la política preventiva. El reto consiste en mantener esa tendencia y traducirla en menores riesgos de enfermedades crónicas a largo plazo.

Al mismo tiempo, los 24.8 millones de consultas domiciliarias de Salud Casa por Casa muestran una apuesta por llevar la detección directamente a los hogares, mientras que la inversión hospitalaria y la adquisición de tecnología buscan atender los casos que requieren servicios especializados.

La estrategia, en suma, intenta mover parte de la atención sanitaria hacia una lógica preventiva: identificar factores de riesgo antes de que se conviertan en complicaciones y fortalecer las capacidades del sistema público para responder cuando la enfermedad ya está presente.

Con las cifras presentadas, el Gobierno de México plantea una política de salud que combina prevención, atención primaria, medicamentos, infraestructura y tecnología médica. La evolución de estos indicadores permitirá medir en los próximos años si las acciones implementadas consiguen reducir de manera sostenida los principales factores de riesgo y mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario.