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Círculo Político MX

"México se respeta y su rumbo lo decide su gente: Carmen de la Rosa reafirma la soberanía nacional"

La diputada Carmen de la Rosa Mendoza afirmó que en México no hay espacio para el entreguismo ni para la subordinación a intereses externos, y subrayó que el rumbo del país lo define su pueblo, no presiones provenientes del extranjero. Desde Nezahualcóyotl, la legisladora sostuvo que la soberanía nacional es un principio irrenunciable y una base fundamental de la vida pública del país.

Al referirse a recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, la diputada enfatizó que México es una nación libre, con instituciones sólidas y una historia forjada por pueblos que han defendido su derecho a decidir su propio destino. En ese sentido, recordó que quienes hoy ocupan cargos públicos en México han sido electos por la voluntad popular y, por lo tanto, su responsabilidad es responder al mandato ciudadano, no a intereses externos que pretendan influir en las decisiones políticas, económicas o sociales de la nación.

La soberanía como principio de la vida pública.

Carmen de la Rosa señaló que el respeto a la soberanía no es un concepto abstracto, sino una práctica cotidiana que se refleja en la defensa de las decisiones colectivas del pueblo mexicano. “México es una nación soberana, con una historia construida por pueblos libres. Aquí manda el pueblo y nadie más decide por él”, afirmó.

La legisladora destacó que este principio ha sido clave en los momentos más importantes de la historia nacional y que hoy cobra especial relevancia frente a escenarios internacionales complejos, en los que algunas potencias buscan imponer visiones o intereses mediante presiones políticas, económicas o mediáticas. Frente a ello, insistió en que México debe mantenerse firme en la defensa de su autodeterminación.

Justicia social como eje del proyecto de nación.

En su posicionamiento, la diputada subrayó que la soberanía nacional también se defiende garantizando condiciones de justicia social para todas y todos. En este sentido, llamó a fortalecer el proyecto de nación que prioriza la redistribución de la riqueza y la consolidación de programas sociales dirigidos a sectores históricamente vulnerables.

Adultos mayores, mujeres, personas con discapacidad y comunidades que durante décadas fueron marginadas deben seguir siendo el centro de las políticas públicas, señaló. Para Carmen de la Rosa, un país verdaderamente soberano es aquel que garantiza bienestar, derechos y oportunidades reales para su población, sin exclusiones ni privilegios para unos cuantos.

Desarrollo con igualdad y sin exclusiones.

Como presidenta de la Comisión Especial de Estudios Legislativos y Prácticas Parlamentarias, la diputada destacó que el desarrollo del país debe llegar a todos los territorios y sectores sociales. Afirmó que no puede hablarse de crecimiento si este no se traduce en mejores condiciones de vida para las comunidades que históricamente han quedado rezagadas.

“La soberanía también se construye cuando el desarrollo llega a cada rincón del país, cuando las políticas públicas se diseñan pensando en quienes más lo necesitan y cuando el bienestar se convierte en un derecho y no en un privilegio”, expresó.

La verdadera riqueza de México está en su gente.

Carmen de la Rosa enfatizó que la riqueza nacional no se limita a los recursos naturales como minerales o hidrocarburos. Si bien estos son estratégicos para el desarrollo económico, la mayor fortaleza de México —dijo— reside en su gente trabajadora, en su dignidad y en su capacidad de organización y resistencia frente a la adversidad.

Destacó que millones de mexicanas y mexicanos sostienen al país con su trabajo diario, y que es obligación del Estado generar las condiciones para que ese esfuerzo se traduzca en bienestar, seguridad social y oportunidades de desarrollo personal y colectivo.

Compromiso legislativo con un México soberano.

Finalmente, la diputada reiteró su compromiso de seguir impulsando desde el Poder Legislativo un México más justo, soberano y con bienestar compartido. Aseguró que su labor estará siempre orientada a respetar la voluntad popular, fortalecer la independencia nacional y consolidar un proyecto de país basado en la justicia social, la igualdad y la dignidad humana.

“México se respeta, su rumbo lo decide su gente y ese principio no está sujeto a negociación”, concluyó Carmen de la Rosa, reafirmando su postura frente a cualquier intento de injerencia externa y su convicción de que el pueblo es el verdadero protagonista de la vida pública nacional.