Petróleos Mexicanos (Pemex) logró en 2025 una reducción histórica de su deuda financiera, alcanzando el nivel más bajo en los últimos 11 años, lo que marca un avance significativo en su camino de consolidación financiera y estabilidad operativa. Así lo informó el director general de la empresa, Víctor Rodríguez Padilla, durante la conferencia matutina en la que también participaron miembros del Gobierno de México para respaldar los resultados reportados por la empresa productiva del Estado.
Esta reducción se traduce en una disminución de cerca de 20 mil millones de dólares en comparación con 2018, poniendo el saldo total de la deuda financiera de Pemex en aproximadamente 84.5 mil millones de dólares, cifra que no se registraba desde hace más de una década. Este descenso responde a la disciplina financiera, una planeación estratégica y una coordinación estrecha con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Energía, así como a la implementación del Plan Estratégico de Pemex 2025–2035.
Disciplina presupuestal y pago a proveedores
Uno de los pilares fundamentales para lograr esta mejora fue el pago a proveedores, que superó los 390 mil millones de pesos a lo largo del 2025, permitiendo recuperar la confianza de compañías del sector y normalizar cadenas productivas que durante años enfrentaron tensiones por compromisos pendientes. Este tipo de acciones no solo contribuye a mejorar la liquidez operativa de la empresa, sino que también fortalece el ecosistema industrial alrededor de la industria petrolera.
Además, las principales agencias calificadoras internacionales, como Moody’s, Fitch Ratings y Standard & Poor’s, elevaron la calificación crediticia de Pemex por primera vez en más de una década, destacando la trayectoria de mejora en la gestión financiera y la sostenibilidad de la empresa.
Avances operativos y producción de crudo
En materia operativa, Pemex reportó estabilización en la producción de crudo, con un incremento anual superior a los 120 mil barriles diarios, alcanzando un nivel de alrededor de 1.5 millones de barriles por día, incluido el procesamiento en la refinería de Deer Park, en Texas, Estados Unidos. Esta cifra representa una recuperación frente a años previos y evidencia un mejor desempeño en la producción y refinación de hidrocarburos líquidos.
El procesamiento de crudo y la refinación de petróleo en México han sido aspectos clave de la estrategia de fortalecimiento, con márgenes positivos de refinación que promedian alrededor de 12 dólares por barril, lo que demuestra que la operación refinadora puede contribuir de manera rentable al sostenimiento financiero de la compañía.
Respaldo del Gobierno federal
El fortalecimiento de Pemex fue resaltado no solo por su propia dirección, sino también por autoridades gubernamentales que insistieron en la importancia de una empresa petrolera sólida para la autosuficiencia energética de México. Tanto la Secretaría de Energía como la Presidencia de la República han destacado que la mejora en los indicadores financieros y operativos de Pemex representa un paso clave para reducir la necesidad de importación de combustibles, incrementar la producción interna y consolidar una política energética con visión de largo plazo.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en declaraciones relacionadas, ha señalado que la recuperación de Pemex forma parte de un proyecto más amplio de fortalecimiento de las empresas públicas estratégicas, con el objetivo de disminuir la exposición del país a volatilidades externas y garantizar el bienestar de la población a través de una política energética soberana.
Sustentabilidad y futuro de Pemex
El Plan Estratégico 2025–2035 no solo contempla la reducción de la deuda y la estabilización de la producción, sino que también incluye acciones orientadas a modernizar el sistema nacional de refinación, integrar nuevas tecnologías y fortalecer proyectos que promuevan la sostenibilidad a largo plazo de la industria energética en México.
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