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Círculo Político MX

"Plan Oriente 2026: infraestructura inteligente para transformar la movilidad y la calidad de vida en el Estado de México"

La movilidad no es solo un tema de transporte: es calidad de vida, justicia social y derecho al tiempo. En la zona oriente del Estado de México, miles de personas enfrentan diariamente trayectos largos, congestionamientos constantes y traslados agotadores entre sus comunidades y la Ciudad de México. Horas perdidas en el tráfico significan menos tiempo con la familia, menos descanso y mayores costos económicos. Frente a esta realidad, el Plan Oriente 2026 se consolida como una apuesta estratégica de la Cuarta Transformación para cambiar de raíz la forma en que se mueve la región.

El Plan Oriente 2026 plantea infraestructura inteligente, planeación territorial y visión metropolitana, con el objetivo de reducir congestionamientos, mejorar la conectividad y dignificar los traslados de quienes todos los días sostienen la vida económica y social del Valle de México. Pasos a desnivel, modernización vial y soluciones integrales forman parte de una estrategia que reconoce que la movilidad es un derecho, no un privilegio.

Una deuda histórica con el oriente del Valle de México.

Durante décadas, la zona oriente fue relegada en materia de infraestructura vial, a pesar de concentrar a millones de habitantes que diariamente se desplazan hacia centros de trabajo, estudio y servicios. Municipios densamente poblados crecieron sin una planeación adecuada, generando cuellos de botella, vialidades saturadas y un modelo de movilidad desigual.

La Cuarta Transformación ha puesto sobre la mesa una visión distinta: invertir donde históricamente no se invertía. El Plan Oriente 2026 reconoce que no se puede hablar de bienestar si las personas pasan hasta cuatro horas diarias atrapadas en el tráfico. Por ello, la movilidad se convierte en un eje central de la política pública, ligada directamente al derecho a una vida digna.

Infraestructura inteligente para resolver problemas reales.

Uno de los componentes clave del Plan Oriente 2026 es la construcción de pasos a desnivel estratégicamente ubicados, diseñados a partir de estudios técnicos y de flujo vehicular. Estas obras permitirán eliminar cruces conflictivos, reducir tiempos de traslado y mejorar la seguridad vial, beneficiando tanto al transporte público como al particular.

A diferencia de modelos del pasado, donde las obras se realizaban sin visión integral, la nueva infraestructura se concibe como parte de un sistema que conecta vialidades primarias, secundarias y transporte colectivo. El objetivo no es solo que los autos avancen más rápido, sino que las personas lleguen antes y mejor a su destino, con menos estrés y menor impacto ambiental.

Movilidad con justicia social.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha sido clara: la movilidad debe pensarse desde una lógica de justicia social. Quienes viven en el oriente del Estado de México no pueden seguir pagando el costo del abandono histórico con su tiempo y su salud. El Plan Oriente 2026 coloca en el centro a las y los trabajadores, estudiantes y familias que todos los días cruzan la frontera metropolitana para sostener la vida de la ciudad.

Reducir congestionamientos no solo impacta en el tránsito vehicular; también mejora la productividad, disminuye el gasto en combustible, reduce emisiones contaminantes y fortalece la convivencia comunitaria. Menos tráfico significa más tiempo para la familia, el descanso y la participación social.

Coordinación metropolitana: clave del cambio verdadero.

Uno de los grandes aciertos del Plan Oriente 2026 es su enfoque de coordinación entre niveles de gobierno. La movilidad no reconoce fronteras administrativas, por lo que la colaboración entre el gobierno federal, el Estado de México, la Ciudad de México y los municipios es fundamental para lograr soluciones duraderas.

Este modelo rompe con la fragmentación institucional del pasado y avanza hacia una planeación metropolitana que responde a las dinámicas reales de la población. La Cuarta Transformación entiende que solo con cooperación, inversión pública y visión de largo plazo es posible transformar la movilidad de millones de personas.

Infraestructura que conecta, no que excluye.

El Plan Oriente 2026 no apuesta por obras faraónicas desconectadas de la realidad social, sino por infraestructura que conecta comunidades, reduce desigualdades y fortalece el derecho a la ciudad. Pasos a desnivel, mejoras viales y conectividad eficiente permiten que quienes viven en el oriente tengan las mismas oportunidades de acceso a empleo, educación y servicios que en otras zonas del Valle de México.

Esta visión forma parte de un proyecto más amplio de transformación territorial, que incluye inversión en servicios públicos, transporte, vivienda y desarrollo urbano, siempre con el bienestar de la población como eje central.

Moverse mejor es vivir mejor.

Con el Plan Oriente 2026, la Cuarta Transformación reafirma que gobernar también es recuperar el tiempo de la gente. La movilidad deja de ser un problema cotidiano para convertirse en una herramienta de bienestar y equidad. Infraestructura inteligente, planeación responsable y justicia social se combinan para construir un oriente del Estado de México más conectado, más digno y con mejores oportunidades.

Porque cuando la movilidad mejora, mejora la vida. Y en el oriente, la transformación ya está en marcha.