Frente al constante deterioro del subsuelo provocado por el agrietamiento y la deformación del terreno en la zona oriente del Valle de México, la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez, hizo un llamado a integrar una política pública regional centrada en la gestión integral de riesgos. La iniciativa busca trascender las labores puramente reactivas para consolidar un plan permanente de mitigación y prevención.
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Durante el encuentro “Agrietamiento Geológico en la Zona Oriente del Valle de México” —organizado conjuntamente por la alcaldía Iztapalapa, la Asociación Mexicana de Urbanistas, el Instituto Tecnológico de Iztapalapa y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)—, Alavez enfatizó que las fallas del suelo trascienden las divisiones administrativas, por lo que su solución exige un frente común entre municipios del Estado de México, alcaldías capitalinas e instituciones educativas.
"Como autoridades no somos ajenas a esta problemática, ya que convivimos diariamente con ella", puntualizó la alcaldesa, al tiempo que reafirmó el compromiso de su administración con las comunidades afectadas.
El plan planteado se alineará con los lineamientos del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres (2015-2030), priorizando el análisis del riesgo, el fortalecimiento de la gobernanza y la inversión preventiva. Entre los planteamientos centrales destacan:
- Reforma a la Constitución: Creación de una Comisión Metropolitana de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
- Colaboración técnica e infraestructura: Implementación de soluciones innovadoras, como los cajones disipadores desarrollados por el Instituto de Ingeniería de la UNAM, con el respaldo de la Dirección de Atención y Estudios de Riesgos Geológicos local.
- Cuerpo técnico especializado: Impulso a figuras institucionales como Directores Responsables de Obra (DRO) y Corresponsables en Seguridad Estructural debidamente certificados para la elaboración de peritajes y dictámenes.
- Marco normativo y vialidad: Modificaciones a los reglamentos de tránsito para limitar el flujo de transporte de carga pesada en sectores vulnerables o con presencia de fallas activas.
- Financiamiento dedicado: Constitución de un Fondo de Prevención de Riesgos para subsidiar obras e intervenciones antes de que ocurran los colapsos o desastres.
Por su parte, Myriam Urzúa Venegas, titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) de la Ciudad de México, respaldó la necesidad de una visión metropolitana y articulada. La funcionaria trazó una hoja de ruta estructurada en tres frentes:
- Alineación institucional y financiera: Armonizar los planes de desarrollo urbano, esquemas de monitoreo del suelo y fondos públicos entre la federación, la CDMX y el Estado de México.
- Respaldo científico y académico: Incorporar el diagnóstico de institutos de investigación, universidades y colegios de profesionales para sustentar la toma de decisiones en evidencia técnica rigurosa.
- Participación comunitaria activa: Integrar a la ciudadanía de las zonas impactadas en la vigilancia y toma de decisiones, reconociendo el impacto del agrietamiento en el patrimonio familiar.
"La gestión integral de riesgos es, en su esencia más profunda, una herramienta para la garantía de los derechos humanos y de la justicia territorial", concluyó Urzúa Venegas.
El foro concluyó con el compromiso de dar continuidad a las mesas de trabajo para transformar las propuestas técnicas y comunitarias en acuerdos institucionales concretos para la región oriente de la metrópoli.




