La aplicación de la Estrategia Nacional de Seguridad en el estado de Puebla ha generado resultados contundentes en el combate a la violencia y los delitos de alto impacto. Así lo informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, al detallar que el promedio diario de homicidios dolosos se redujo 41 por ciento, al pasar de 3.97 casos en septiembre de 2024 a 2.35 en diciembre de 2025.
Durante la conferencia matutina del Gobierno de México, el funcionario subrayó que esta disminución es resultado de una estrategia integral basada en inteligencia, coordinación interinstitucional y presencia territorial, pilares fundamentales del nuevo modelo de seguridad impulsado a nivel federal.
Menos delitos de alto impacto y mayor presencia del Estado
Además de la reducción en homicidios, García Harfuch informó que los delitos de alto impacto disminuyeron 11 por ciento en comparación con 2024, reflejando una tendencia sostenida a la baja en diversos ilícitos que afectan directamente la seguridad y tranquilidad de las familias poblanas.
Entre octubre de 2024 y enero de 2026, las fuerzas federales y estatales lograron la detención de más de mil 300 personas relacionadas con distintos delitos, así como el aseguramiento de armas de fuego, drogas y recursos utilizados por grupos delictivos. Estas acciones han debilitado de manera significativa la operación de organizaciones criminales en la entidad.
Uno de los resultados más relevantes fue el combate frontal a la extorsión, delito que históricamente ha afectado a comerciantes, transportistas y pequeños empresarios. Gracias a operativos focalizados y denuncias atendidas con mayor rapidez, este ilícito registró una reducción del 16.7 por ciento en Puebla.
Inteligencia, coordinación y cero impunidad
El titular de la SSPC explicó que la Estrategia Nacional de Seguridad no se basa únicamente en el despliegue de fuerzas, sino en el uso de inteligencia criminal, análisis de patrones delictivos y coordinación permanente entre la federación, el estado y los municipios. Este enfoque permite actuar de manera preventiva, desarticular células delictivas y evitar la expansión de la violencia.
Asimismo, destacó la colaboración con la Fiscalía General de la República, la Guardia Nacional y autoridades locales, lo que ha permitido ejecutar órdenes de aprehensión, cateos estratégicos y operativos conjuntos en zonas prioritarias.
Respaldo presidencial y mensaje contra la corrupción
Durante la misma conferencia, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó los resultados presentados y reiteró que la estrategia de seguridad del Gobierno de México se sustenta en un principio irrenunciable: cero tolerancia a la corrupción y a la colusión entre autoridades y grupos delictivos.
La mandataria fue enfática al señalar que no se permitirá que se repitan episodios del pasado, como el caso de Genaro García Luna, exfuncionario condenado en Estados Unidos por vínculos con el crimen organizado. “No puede haber seguridad si hay complicidad desde el poder”, ha reiterado en distintas ocasiones.
Este mensaje refuerza la idea de que el combate a la violencia no solo se libra en las calles, sino también dentro de las instituciones, mediante la depuración de cuerpos de seguridad, la rendición de cuentas y la actuación con apego a la ley.
Puebla como ejemplo de la nueva política de seguridad
Los resultados obtenidos en Puebla colocan a la entidad como uno de los ejemplos más claros del impacto de la Estrategia Nacional de Seguridad cuando se aplica con rigor y continuidad. La reducción sostenida de homicidios y delitos de alto impacto no solo representa cifras, sino vidas salvadas, comunidades más seguras y mayor confianza ciudadana.
Especialistas en seguridad han señalado que la clave de estos avances radica en la combinación de acciones inmediatas contra la delincuencia con políticas de largo plazo que atienden las causas estructurales de la violencia, como la desigualdad, la falta de oportunidades y la exclusión social.
Seguridad con enfoque integral
El Gobierno de México ha insistido en que la seguridad no puede entenderse únicamente como una respuesta policiaca. Por ello, la estrategia se complementa con Programas para el Bienestar, fortalecimiento del tejido social y atención a jóvenes en riesgo, buscando prevenir que nuevas generaciones sean captadas por la delincuencia.
En este sentido, Puebla se perfila como una entidad donde la coordinación entre seguridad, desarrollo social y combate a la corrupción está dando resultados medibles.
Un camino que continúa
Tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como el secretario Omar García Harfuch coincidieron en que los avances logrados no significan que la tarea esté concluida. Por el contrario, representan un incentivo para profundizar la estrategia, mantener la presión sobre los grupos delictivos y consolidar instituciones de seguridad confiables y profesionales.
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La reducción del 41 por ciento en homicidios dolosos es una señal clara de que el rumbo trazado está dando frutos, y de que la seguridad puede construirse con honestidad, coordinación y voluntad política, poniendo siempre al centro la vida y el bienestar de la población.




