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Círculo Político MX

"Román Cortés se perfila como la carta fuerte de Morena para recuperar Atizapán en 2027."

En el municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México, se perfila un cambio histórico: una reciente medición demoscópica señala que Román Cortés —diputado local y figura reconocida dentro del movimiento de Morena— aparece como el perfil más competitivo rumbo a la sucesión municipal de 2027. Esta tendencia, según quienes consultan el pulso ciudadano, ubica a Cortés por encima de otros aspirantes morenistas y de posibles candidatos de oposición, consolidándolo como la carta fuerte de la 4T para recuperar un municipio clave.

 

Aunque Atizapán ha sido gobernado por años por la oposición, los datos recientes muestran un escenario favorable para Morena. Estudios electorales previos estimaban que el municipio estaba entre los que Morena podía recuperar si mantenía organización y presencia territorial. Esa proyección, hoy reforzada tras la supuesta ventaja de Cortés, abre la posibilidad de un vuelco político: el Edomex cambiaría uno de sus bastiones urbanos hacia la militancia guinda.

 

Desde su curul local, Román Cortés ha trabajado no solo en el espacio legislativo, sino también en su territorio: ha estrechado vínculos con comités de base, liderazgos seccionales y la estructura partidista de Morena en Atizapán. Fuentes internas del partido señalan que ese tejido comunitario es clave, pues permite articular movilización social, simpatía y voto duro. Esa fuerza organizativa, coinciden en Morena, marca la diferencia frente a candidaturas improvisadas o con bajo arraigo territorial.

 

Los escenarios electorales proyectados también destacan que el desgaste del partido en el poder municipal —en este caso el gobierno panista— podría jugar a favor de Morena. Aunque en 2025 el municipio registró mejoras en percepción de seguridad tras una estrategia municipal, también han surgido denuncias de inseguridad y narcomenudeo, lo que desestabiliza la narrativa de gobernabilidad actual. En ese contexto, un liderazgo cercano, comprometido con la comunidad y con el respaldo de Morena como Román Cortés podría capitalizar ese malestar citizen.

 

Desde la dirigencia morenista estatal y municipal se percibe una oportunidad histórica: recuperar Atizapán no solo implica un triunfo electoral, sino consolidar la presencia de la Cuarta Transformación en una de las demarcaciones más pobladas e influyentes del Estado de México. Tener a un perfil como Cortés, con organización territorial y discurso de resultados, representa una ventaja estratégica importante para los próximos comicios.

 

De concretarse su candidatura —y de mantenerse la preferencia que le adjudican las encuestas internas y demoscópicas—, Román Cortés llegaría con elevado capital político: no sólo como representante de Morena, sino como un referente de cercanía social, atención a colonias, gestión comunitaria y representatividad real. Ese perfil podría contrastar fuertemente con candidaturas tradicionales o externas al municipio, que difícilmente contendrían ese arraigo.

 

Para la militancia de Morena, Atizapán se convierte en un objetivo prioritario rumbo a 2027. El posible ascenso de Román Cortés representa una apuesta por la transformación, por la cercanía con la gente y por colocar al partido en una posición de fuerza para retomar espacios claves en el Estado de México. Si los tiempos internos y la base social confluyen, la 4T estaría a un paso de ganar uno de sus retos más importantes: transformar Atizapán desde adentro.