En un contexto marcado por la confrontación política y la disputa por el rumbo del municipio, Samuel Hernández Cruz fijó una postura firme y pública ante lo que calificó como una campaña de ataques, descalificaciones y violencia política contra quienes forman parte del movimiento de transformación en Tecámac. Con un mensaje claro, directo y sin rodeos, Hernández Cruz denunció que estas agresiones no son hechos aislados, sino una estrategia para distraer a la ciudadanía de lo que realmente está ocurriendo en el gobierno municipal.
Samuel Hernández Cruz ha sido reconocido en Tecámac como una voz crítica y comprometida con los principios de la Cuarta Transformación, con una trayectoria ligada a la defensa de los derechos laborales, la participación ciudadana y la vida pública con ética. Su posicionamiento surge en un momento clave, cuando el municipio enfrenta tensiones sociales derivadas de despidos masivos de trabajadores, adeudos salariales y la invisibilización de un plantón que lleva más de 17 días frente al palacio municipal, exigiendo el pago de sueldos y aguinaldos.
Ataques personales y violencia política: una estrategia de distracción.
En su pronunciamiento, Samuel Hernández Cruz fue enfático al señalar que los ataques han escalado a niveles preocupantes, incluyendo mentiras, descalificaciones personales, violencia política y expresiones homofóbicas, prácticas que contradicen cualquier principio democrático. Subrayó que estas agresiones no buscan debatir ideas ni proyectos, sino confundir a la ciudadanía y desviar la atención de decisiones gubernamentales que afectan directamente a las familias de Tecámac.
“Son mentiras que buscan ocultar el tránsito de este gobierno municipal hacia la derecha”, afirmó, al denunciar una alianza con intereses ajenos al bienestar popular, cuyo saldo ha sido el despido de cientos de trabajadores y el abandono del diálogo con quienes hoy protestan pacíficamente por lo que les corresponde por derecho.
Tecámac merece respeto y soluciones, no retrocesos.
Samuel Hernández Cruz recordó que, desde hace casi un mes, las y los integrantes del movimiento de transformación en Tecámac han optado por la vía del diálogo institucional, recurriendo a autoridades estatales para encontrar una salida al conflicto. Esta postura, señaló, responde a una convicción profunda: Tecámac y su gente merecen respeto, estabilidad y gobiernos que respondan con sensibilidad social, no con indiferencia.
El municipio, uno de los más poblados y dinámicos del Estado de México, ha sido durante años un referente de políticas públicas con enfoque social. Por ello, Hernández Cruz advirtió que no se permitirá que Tecámac retroceda, ni que se normalicen prácticas que atentan contra los derechos laborales, la dignidad de las personas y la participación democrática.
Respaldo moral desde la mañanera.
Uno de los momentos más significativos del mensaje fue la referencia a la respuesta contundente de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, durante la conferencia matutina, ante una pregunta que Hernández Cruz calificó como insidiosa y malintencionada. Destacó que la claridad de la mandataria evidenció cómo ciertos cuestionamientos responden más a intereses políticos que al derecho a la información.
Para el dirigente morenista, este episodio dejó en claro que la verdad termina imponiéndose, aun cuando existan intentos de manipulación mediática. “Fallaron quienes con mentiras confunden a la ciudadanía”, sentenció, reafirmando su confianza en que la razón y los hechos prevalecerán.
Defender Tecámac es defender la Cuarta Transformación.
El posicionamiento de Samuel Hernández Cruz no es únicamente una defensa personal o partidista; es, ante todo, una defensa del proyecto de transformación que ha puesto en el centro a las personas, sus derechos y su dignidad. Desde su perspectiva, los ataques buscan debilitar un movimiento que ha demostrado que gobernar con el pueblo y para el pueblo es posible.
Hernández Cruz reiteró que seguirá trabajando, junto con militantes y simpatizantes, para defender a Tecámac, evitar retrocesos y exigir que el gobierno municipal actúe con responsabilidad social. Enfatizó que la Cuarta Transformación no es un discurso, sino una práctica diaria que se expresa en la defensa del empleo, el respeto a la diversidad, la transparencia y la justicia social.
La verdad como herramienta de lucha.
El mensaje cerró con una convicción que resume el momento político que vive el municipio: la verdad y la razón siempre se imponen. Frente a campañas de odio y desinformación, Samuel Hernández Cruz apuesta por la organización, la claridad y el acompañamiento ciudadano como herramientas para enfrentar la coyuntura.
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En Tecámac, el debate está abierto y la ciudadanía observa. Para Hernández Cruz y el movimiento de transformación, el objetivo es claro: no permitir que intereses ajenos al pueblo definan el futuro del municipio, y seguir luchando para que la esperanza, los derechos y la justicia social sigan siendo el eje de la vida pública.




