La estrategia federal busca acercar información sobre derechos, prevención de violencia sexual y atención a niñas y adolescentes mediante acciones territoriales y comunitarias.
Jornada nacional pondrá en el centro los derechos de niñas y adolescentes
La Secretaría de las Mujeres realizará el próximo 25 de septiembre la Jornada Nacional “Conocer sus derechos también es cuidarlas”, como parte de la estrategia Niñas y Adolescentes Libres y Seguras, una política federal orientada a prevenir el embarazo infantil y adolescente, atender la violencia sexual y fortalecer el conocimiento de los derechos de niñas y adolescentes.
La actividad se desarrollará en espacios públicos y en los Centros LIBRE, con la participación de promotoras y brigadistas que llevarán información directamente a comunidades y zonas consideradas prioritarias.
Durante la Segunda Sesión Ordinaria 2026 del Comité Ejecutivo de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), Alina Herrera Fuentes, directora general de los Derechos y la Dignificación de las Mujeres de la Secretaría de las Mujeres, explicó que la jornada tendrá entre sus principales objetivos acercar herramientas para que las familias y las comunidades puedan identificar y responder ante situaciones de violencia sexual infantil.
La funcionaria señaló que los materiales que serán distribuidos abordarán también la aplicación de la NOM-046-SSA2-2005, norma que establece criterios para la prevención y atención de la violencia familiar, sexual y contra las mujeres. En particular, su aplicación contempla la atención médica de casos de violencia sexual y las disposiciones correspondientes para el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo cuando se trata de embarazo derivado de una violación.
El planteamiento coloca la información como una herramienta de prevención y protección. La estrategia federal parte de que niñas y adolescentes deben conocer sus derechos y contar con redes familiares, comunitarias e institucionales capaces de actuar frente a posibles escenarios de violencia.
Más de 21 mil acciones territoriales
Uno de los datos presentados durante la sesión de la ENAPEA fue el alcance territorial que ha conseguido la estrategia mediante el trabajo de promotoras y brigadistas.
De acuerdo con Herrera Fuentes, se han realizado más de 21 mil acciones territoriales en 29 entidades federativas, con intervenciones dirigidas a municipios y localidades considerados prioritarios.
Este despliegue forma parte de una estrategia que busca llevar la política pública fuera de las oficinas gubernamentales y acercarla a comunidades donde persisten condiciones asociadas con violencia sexual, uniones tempranas y embarazo infantil.
La Secretaría de las Mujeres informó en julio que la primera etapa de Niñas y Adolescentes Libres y Seguras comenzó en 50 municipios prioritarios de 19 entidades, seleccionados mediante un análisis técnico relacionado con la incidencia de violencia sexual, uniones tempranas y embarazo infantil. La segunda etapa contempla ampliar la cobertura hasta 93 municipios prioritarios de 29 entidades.
El modelo contempla intervenciones comunitarias, actividades casa por casa, trabajo en escuelas, colaboración con personal de salud, acciones dirigidas a madres, padres y personas cuidadoras, así como actividades en espacios públicos y en los Centros LIBRE.
Brigadistas llevan información a comunidades
El despliegue territorial representa uno de los componentes centrales de la política. En agosto, la dependencia informó que destinó 39.9 millones de pesos del Fondo para el Bienestar y el Avance de las Mujeres (FOBAM) para incorporar a 279 promotoras y brigadistas en comunidades rurales, ejidos, rancherías y zonas costeras.
La lógica es llevar información sobre derechos sexuales y reproductivos, prevención de violencia y mecanismos de atención a lugares donde la distancia o las condiciones sociales pueden dificultar el acceso regular a los servicios institucionales.
El FOBAM 2026 está orientado específicamente a financiar acciones de prevención, atención y erradicación de la violencia sexual, el embarazo adolescente, las uniones tempranas y la cohabitación forzada.
La estrategia busca combatir las causas, no sólo atender consecuencias
Durante la sesión del Comité Ejecutivo, las instituciones participantes acordaron reforzar la coordinación para atender las causas estructurales del embarazo en adolescentes y avanzar hacia la erradicación de la maternidad infantil.
El enfoque forma parte de la tercera etapa de la ENAPEA, que plantea una intervención focalizada en municipios donde se concentran mayores desafíos relacionados con fecundidad adolescente, uniones tempranas y maternidad infantil.
El Consejo Nacional de Población señala que la ENAPEA tiene entre sus objetivos prevenir los embarazos en adolescentes, erradicar los embarazos en niñas y garantizar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos. Para 2030, la estrategia mantiene como meta eliminar los nacimientos en niñas de 10 a 14 años y reducir la tasa específica de fecundidad de adolescentes de 15 a 19 años.
En este marco, el embarazo infantil no es abordado únicamente como un asunto de salud. La política pública incorpora factores como la violencia sexual, las desigualdades sociales, las uniones tempranas, el acceso a educación y las condiciones que pueden limitar el desarrollo de niñas y adolescentes.
Coordinación entre instituciones para proteger a niñas y adolescentes
La apuesta por una intervención conjunta también se refleja en otras acciones implementadas durante 2026.
En agosto, el Gobierno de México presentó la estrategia nacional de comunicación EVITAR, diseñada para fortalecer la identificación de posibles situaciones de violencia sexual y de género durante la atención médica de niñas y adolescentes embarazadas, particularmente entre quienes tienen 15 años o menos. La iniciativa involucra a las 32 secretarías de Salud estatales y cuenta con la participación de distintas instituciones federales.
Esta coordinación se vincula con los trabajos de la ENAPEA y con el propósito de que los servicios de salud funcionen también como espacios para detectar situaciones de violencia y activar mecanismos de protección.
La Secretaría de las Mujeres y el CONAPO también han incorporado la participación de adolescentes en los espacios de la ENAPEA. En junio se informó la selección de 32 niñas, niños y adolescentes, una representación por entidad federativa, para integrarse a espacios de participación de la estrategia y aportar propuestas relacionadas con prevención del embarazo, derechos sexuales y reproductivos y prevención de la violencia.
Centros LIBRE, otro punto de atención territorial
La jornada del 25 de septiembre tendrá como uno de sus espacios de despliegue a los Centros LIBRE, red que durante 2026 amplió considerablemente su presencia en el país.
La Secretaría de las Mujeres informó en septiembre que cuenta con 1,001 Centros LIBRE distribuidos en 40 por ciento de los municipios de las 32 entidades federativas, donde se han brindado más de un millón de servicios gratuitos a más de medio millón de mujeres.
Estos espacios forman parte del modelo territorial mediante el cual la dependencia busca acercar servicios, información y acompañamiento a las mujeres en sus propias comunidades.
Para la Jornada Nacional “Conocer sus derechos también es cuidarlas”, estos centros funcionarán como puntos de encuentro para difundir información y fortalecer las redes de prevención alrededor de niñas y adolescentes.
Una política que coloca la prevención en territorio
La jornada convocada para el 25 de septiembre se integra así a un conjunto más amplio de acciones federales que buscan intervenir antes de que la violencia o el embarazo infantil se conviertan en hechos consumados.
La Secretaría de las Mujeres plantea que conocer los derechos permite identificar situaciones de riesgo y exigir atención institucional. En paralelo, el trabajo comunitario pretende involucrar a familias, escuelas, personal de salud, autoridades locales y organizaciones comunitarias.
El reto es amplio: la propia ENAPEA reconoce que la problemática está relacionada con factores sociales, económicos, culturales y de género, por lo que su atención requiere acciones coordinadas y sostenidas.
En ese contexto, la Jornada Nacional representa una nueva activación territorial de la política federal para prevenir el embarazo infantil y adolescente, con énfasis en la información, la protección frente a la violencia sexual y el conocimiento de los derechos.
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El mensaje central de la iniciativa parte de una premisa concreta: proteger a niñas y adolescentes también implica garantizar que conozcan sus derechos, tengan acceso a información y encuentren instituciones capaces de responder cuando esos derechos son vulnerados.




