La presidenta Claudia Sheinbaum anunció una nueva Ley de Economía Digital que será enviada al Congreso como parte de las reformas vinculadas al Paquete Económico 2027. La iniciativa busca establecer una ruta gradual para disminuir el uso de efectivo y acelerar la adopción de operaciones digitales en México.
El Gobierno de México prepara una nueva etapa en la transformación de la economía nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció este martes que su administración propondrá al Congreso una Ley de Economía Digital, con la intención de reducir progresivamente el uso de efectivo y fortalecer los mecanismos de pago y operación mediante herramientas digitales.
El anuncio se realizó durante la conferencia matutina de la mandataria, en una jornada marcada por la presentación del Paquete Económico 2027 ante el Congreso de la Unión. De acuerdo con la información oficial de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el paquete incluye los documentos que definirán las perspectivas económicas, los ingresos y el presupuesto federal para el próximo ejercicio fiscal.
La propuesta de economía digital se incorpora así a una agenda más amplia de reformas económicas impulsadas por la administración de Sheinbaum, que busca modernizar las operaciones financieras, facilitar las actividades productivas y aprovechar las nuevas tecnologías para transformar la relación entre ciudadanos, empresas y gobierno.
Sheinbaum plantea una transición gradual hacia los pagos digitales
La presidenta explicó que la nueva legislación establecerá tiempos específicos para avanzar gradualmente en la reducción del uso de efectivo.
El planteamiento no supone que el dinero en efectivo desaparezca de manera inmediata. La intención, de acuerdo con lo anunciado, es construir una transición progresiva hacia una economía donde las operaciones electrónicas tengan una participación cada vez mayor.
La propuesta forma parte de una serie de reformas económicas que la presidenta ya había adelantado en días anteriores.
El pasado 2 de septiembre, Sheinbaum informó que junto con el Paquete Económico 2027 se presentarían reformas destinadas a apoyar a las micro y pequeñas empresas y fortalecer la economía digital.
Con el anuncio de este martes, esa agenda comienza a tomar una forma más concreta.
La transformación digital de la economía implica modificar la manera en que las personas compran, venden, cobran, pagan servicios y realizan operaciones financieras. También plantea nuevos retos en materia de seguridad, inclusión, conectividad y protección de datos.
México ya tiene una infraestructura para los pagos digitales
El proyecto anunciado por Sheinbaum parte de un escenario en el que los pagos electrónicos ya forman parte de la vida económica del país.
Uno de los ejemplos es CoDi, desarrollado por el Banco de México como una plataforma para realizar cobros y pagos electrónicos mediante teléfonos móviles, códigos QR y tecnología NFC.
Banxico señala que CoDi permite realizar operaciones de manera rápida, segura y eficiente durante las 24 horas del día, los siete días de la semana y sin costo para los usuarios.
Esta infraestructura representa uno de los antecedentes tecnológicos que pueden facilitar una transición hacia una economía con menor dependencia del efectivo.
El crecimiento de las operaciones digitales también puede observarse en el comercio electrónico.
De acuerdo con información del Banco de México, durante el primer trimestre de 2026 se registraron 423.5 millones de operaciones en sitios de comercio electrónico, con un valor aproximado de 309 mil 293 millones de pesos.
El volumen muestra que la digitalización de las transacciones ya no es una tendencia limitada a grandes empresas tecnológicas.
Forma parte de la actividad cotidiana de millones de consumidores y establecimientos.
La economía digital entra de lleno en el Paquete Económico 2027
La propuesta de Sheinbaum llega en un momento relevante para las finanzas públicas.
Este 8 de septiembre, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público puso a disposición la información correspondiente al Paquete Económico 2027, que incluye los Criterios Generales de Política Económica, la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación, el Proyecto de Presupuesto de Egresos y la Miscelánea Fiscal.
La presentación del paquete representa uno de los momentos más importantes del calendario económico nacional, debido a que establece las bases sobre las que funcionarán las finanzas públicas durante el siguiente año.
En este contexto, incorporar una legislación específica sobre economía digital coloca la modernización de las transacciones financieras dentro de la agenda económica del Gobierno de México.
No se trata únicamente de cambiar la forma de pagar.
La digitalización puede modificar procesos relacionados con la actividad comercial, la formalización de negocios, la generación de registros de operaciones y la relación de las pequeñas empresas con el sistema financiero.
Una transformación que busca alcanzar a las micro y pequeñas empresas
Uno de los puntos relevantes del anuncio es que la economía digital se plantea junto con reformas dirigidas a las micro y pequeñas empresas.
Este sector representa una parte fundamental de la actividad económica nacional y enfrenta desafíos relacionados con acceso al financiamiento, formalización, herramientas tecnológicas y capacidad para competir en nuevos mercados.
La digitalización puede abrir oportunidades para que pequeños establecimientos incorporen mecanismos de cobro electrónico, comercio en línea y nuevas herramientas administrativas.
Sin embargo, para que esa transformación sea efectiva, será necesario que la infraestructura tecnológica llegue también a las comunidades que actualmente enfrentan dificultades de conectividad o acceso a servicios financieros.
La propuesta de Sheinbaum coloca, por ello, un reto adicional: digitalizar la economía sin dejar atrás a quienes todavía dependen principalmente del efectivo.
El efectivo sigue siendo parte de la economía mexicana
Aunque las operaciones digitales han aumentado, el efectivo continúa teniendo un peso importante en México.
Esta realidad es especialmente relevante para sectores de la población que no cuentan con una cuenta bancaria, acceso constante a internet o dispositivos adecuados para realizar pagos electrónicos.
Por ello, el planteamiento de una reducción gradual del efectivo resulta diferente a una eliminación inmediata.
La palabra clave es precisamente gradualidad.
La transición deberá considerar las condiciones de millones de personas que utilizan efectivo para sus compras cotidianas, así como las características de pequeños comercios y comunidades donde las alternativas digitales todavía no tienen una penetración suficiente.
Una transformación económica de esta magnitud requiere infraestructura, educación financiera, conectividad y mecanismos que generen confianza entre los usuarios.
Las remesas muestran el avance de las transferencias electrónicas
Los datos de Banco de México también muestran el peso creciente de las operaciones electrónicas en otro ámbito fundamental para la economía mexicana: las remesas.
Durante enero-julio de 2026, las remesas recibidas por México mediante transferencias electrónicas alcanzaron 36 mil 37 millones de dólares, mientras que las enviadas en efectivo o especie representaron alrededor de 244 millones de dólares.
El contraste ilustra el avance de los canales electrónicos para movilizar recursos.
Las transferencias digitales permiten que el dinero llegue directamente a cuentas bancarias y puedan utilizarse posteriormente mediante tarjetas, aplicaciones o transferencias.
Esto abre un escenario en el que la economía digital no solamente modifica los pagos comerciales, sino también la manera en que las familias reciben y administran recursos.
Seguridad digital, uno de los grandes desafíos
Reducir el uso del efectivo también implica enfrentar nuevos riesgos.
Cuando una parte cada vez mayor de las operaciones económicas ocurre mediante teléfonos celulares, aplicaciones y plataformas digitales, la protección de los usuarios se convierte en un asunto central.
Fraudes electrónicos, robo de identidad, suplantación de cuentas y ataques informáticos son algunos de los riesgos que deberán contemplarse en cualquier estrategia de digitalización.
Por ello, una Ley de Economía Digital tendrá que ir acompañada de reglas claras que permitan garantizar la seguridad de las operaciones y la protección de los datos personales.
La modernización financiera no puede limitarse a facilitar los pagos.
También debe generar condiciones de confianza para que los ciudadanos puedan utilizar las nuevas herramientas sin quedar expuestos a mayores riesgos.
Menos efectivo, pero con inclusión financiera
Uno de los principales desafíos de la propuesta será lograr que la reducción del efectivo esté acompañada de una mayor inclusión financiera.
El objetivo no debería consistir simplemente en sustituir billetes y monedas por aplicaciones.
La transformación tendría mayor impacto si permite que más personas tengan acceso a cuentas, medios de pago, ahorro, crédito y herramientas financieras.
En ese sentido, la digitalización puede convertirse en una herramienta de inclusión si se combina con conectividad, educación financiera y servicios accesibles.
La experiencia de CoDi demuestra que México ya cuenta con infraestructura pública para facilitar este proceso. Banxico diseñó la plataforma precisamente para permitir operaciones digitales mediante teléfonos móviles y códigos QR, sin necesidad de utilizar efectivo.
Una nueva etapa para la economía mexicana
El anuncio de Claudia Sheinbaum coloca a México ante una transformación que ya está ocurriendo en buena parte del mundo: el paso de una economía predominantemente basada en efectivo hacia un modelo donde las operaciones digitales tienen cada vez mayor peso.
La diferencia está en cómo se realiza esa transición.
El Gobierno de México apuesta por establecer una ruta gradual mediante una legislación específica y por fortalecer la economía digital como parte de una agenda económica más amplia.
La propuesta todavía deberá ser discutida y, en su caso, aprobada por el Congreso de la Unión. Por ahora, el anuncio abre el debate sobre las condiciones que deberá cumplir esa transformación.
El reto será conseguir que la digitalización represente más oportunidades para las familias, más herramientas para los pequeños negocios y mayor eficiencia para la economía, sin generar nuevas barreras para quienes todavía dependen del efectivo.
En esta nueva etapa, la tecnología deja de ser únicamente una herramienta de comunicación y se convierte en un componente estratégico de la actividad económica.
Sheinbaum apuesta por una economía más digital
La propuesta de Ley de Economía Digital forma parte de una visión más amplia de la administración de Claudia Sheinbaum: modernizar la economía mexicana y aprovechar las nuevas tecnologías para fortalecer las capacidades productivas del país.
El Paquete Económico 2027 será el marco inmediato en el que comenzarán a discutirse estas medidas.
La reducción gradual del efectivo, el impulso a los pagos electrónicos y el fortalecimiento de herramientas digitales abren una nueva discusión sobre la manera en que México compra, vende, cobra, ahorra y mueve su dinero.
La transformación económica que plantea el Gobierno de México busca llevar la digitalización al terreno cotidiano: al pequeño comercio, a las familias, a las empresas y a las operaciones que todos los días mantienen en movimiento al país.
Quizá te interese también leer:
El siguiente paso estará en el Congreso, donde se tendrá que definir el alcance de la nueva legislación y las condiciones para que la transición hacia una economía más digital sea ordenada, segura e incluyente.
Porque la apuesta, en última instancia, no es solamente utilizar menos efectivo: es construir una economía mexicana capaz de aprovechar la tecnología sin dejar atrás a quienes más necesitan de ella.




