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Círculo Político MX

Sheinbaum confirma llamada con Trump: acuerdo comercial México-EU aún no es definitivo

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que sostuvo una llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para revisar los avances de las conversaciones comerciales entre ambos países, aunque dejó claro que todavía no existe un acuerdo definitivo que pueda ser anunciado formalmente.

Desde Guanajuato, durante una de sus actividades de gira por las entidades del país, la mandataria explicó que las negociaciones continúan y que existe la posibilidad de alcanzar un entendimiento entre México y Estados Unidos. Sin embargo, evitó adelantar los términos de lo que eventualmente podría convertirse en un acuerdo comercial.

“No podemos dar todavía un anuncio formal, pero va avanzando bien la posibilidad de un acuerdo México y Estados Unidos”, señaló Sheinbaum al ser cuestionada sobre la conversación con el mandatario estadounidense.

La llamada ocurrió el 16 de septiembre, de acuerdo con la información dada a conocer posteriormente por la propia presidenta. En la conversación participaron también funcionarios mexicanos encargados de las áreas que concentran buena parte de las negociaciones económicas y diplomáticas con Washington: el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, y el subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez.

México mantiene la negociación comercial con Estados Unidos

El diálogo entre Sheinbaum y Trump se produce en medio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y de una etapa de conversaciones bilaterales que busca definir las condiciones comerciales que prevalecerán entre México y Estados Unidos.

Los equipos de ambos países ya han sostenido varias rondas de negociación. En julio, la Secretaría de Economía informó que las conversaciones abordaban asuntos relacionados con seguridad económica, reglas laborales, agricultura, pagos electrónicos, acero y aluminio, así como el sector automotriz.

En aquella tercera ronda, México y Estados Unidos coincidieron en la importancia de fortalecer la manufactura regional y las cadenas de suministro de América del Norte.

El gobierno mexicano ha planteado que uno de los objetivos centrales es preservar condiciones favorables para la integración productiva de América del Norte y mantener una posición comercial que permita a las empresas instaladas en México competir dentro de la región.

En una conferencia realizada en julio, Marcelo Ebrard explicó que México buscaba conservar una posición preferencial frente a otros países que también negocian con Washington. En ese momento señaló que aproximadamente 85 por ciento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos mantenían condiciones sin aranceles, aunque las condiciones comerciales continuaban sujetas a las conversaciones y decisiones de la administración estadounidense.

La situación convierte las negociaciones actuales en un proceso de gran relevancia para sectores como el automotriz, electrónico, agroalimentario, siderúrgico y manufacturero, debido al peso que tiene el mercado estadounidense para las exportaciones mexicanas.

Sheinbaum evita adelantar los términos del posible acuerdo

Aunque la presidenta confirmó avances, también estableció un límite claro sobre la información que puede hacerse pública en esta etapa: el acuerdo todavía no está cerrado.

La precisión resulta relevante porque las conversaciones entre ambos gobiernos continúan y cualquier entendimiento anunciado de manera preliminar tendría que traducirse posteriormente en definiciones formales.

Sheinbaum ha sostenido durante las distintas etapas de la revisión comercial que México busca proteger sus intereses económicos y mantener condiciones favorables frente a sus principales socios comerciales.

En esta ocasión, la presidenta no presentó un documento final ni dio a conocer detalles sobre posibles compromisos específicos derivados de la llamada con Trump.

Medios que reportaron la conversación señalaron que ambos mandatarios acordaron que sus equipos continuarían trabajando en los asuntos pendientes de la relación comercial.

Por ello, el escenario que permanece abierto es el de una negociación en curso: existen avances que la presidenta considera favorables, pero todavía no hay un acuerdo definitivo que permita conocer todas las condiciones de la nueva etapa comercial.

Canadá también busca ampliar sus relaciones comerciales

Durante la conferencia, Sheinbaum fue cuestionada sobre la estrategia de Canadá y las conversaciones que el gobierno de Mark Carney mantiene con otros socios comerciales, incluida la Unión Europea.

La presidenta respondió que respeta las decisiones que el primer ministro canadiense considere convenientes para su país y su economía.

La postura canadiense ocurre en un momento de búsqueda de nuevos espacios comerciales. El gobierno de Canadá ha informado recientemente sobre esfuerzos para profundizar relaciones económicas con India, la Unión Europea, Turquía y otros mercados, mientras impulsa negociaciones y acuerdos destinados a ampliar el comercio y la inversión.

Canadá y México forman parte, junto con Estados Unidos, del T-MEC, por lo que cualquier modificación relevante en la relación comercial norteamericana tiene implicaciones para las tres economías.

En ese contexto, la estrategia canadiense de ampliar sus vínculos internacionales convive con la decisión mexicana de continuar trabajando en un entendimiento con Washington.

México apuesta por mantener su posición dentro de Norteamérica

Para México, la revisión comercial ocurre en un escenario en el que Estados Unidos representa el principal destino de sus exportaciones y en el que las cadenas productivas de ambos países están estrechamente integradas.

La industria automotriz es uno de los ejemplos más claros. Plantas, proveedores y fabricantes de ambos lados de la frontera dependen de reglas de origen, componentes y flujos comerciales que atraviesan constantemente la región.

Algo similar ocurre con sectores manufactureros, electrónicos, agroalimentarios y de bienes intermedios.

Por ello, la discusión no se limita a establecer nuevos aranceles o condiciones de acceso al mercado. También involucra reglas de origen, competitividad regional, inversión, cadenas de suministro y mecanismos para reducir la participación de productos provenientes de países que no forman parte del tratado.

En la declaración conjunta difundida por la Secretaría de Economía en julio, México y Estados Unidos señalaron la necesidad de fortalecer la manufactura norteamericana y las cadenas regionales de suministro.

Ahora, la conversación directa entre Sheinbaum y Trump coloca nuevamente a los dos gobiernos frente a una etapa decisiva de la negociación.

El acuerdo todavía está sobre la mesa

La principal definición dada por Sheinbaum es que México y Estados Unidos continúan avanzando hacia un posible acuerdo comercial, pero todavía no existe un pacto definitivo.

La presidenta evitó adelantar detalles y confirmó que las conversaciones continuarán a través de los equipos encabezados por las áreas de Economía y Relaciones Exteriores.

Mientras Canadá explora nuevas oportunidades comerciales con otras regiones, México mantiene abierta la vía de negociación directa con Washington y busca preservar las condiciones de integración económica que caracterizan a América del Norte.

El siguiente paso dependerá de los acuerdos que alcancen los equipos técnicos y de las decisiones que adopten ambos gobiernos. Hasta entonces, el escenario permanece abierto y el eventual acuerdo comercial entre México y Estados Unidos continúa en fase de negociación.