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Círculo Político MX

"Sheinbaum cumple: 354 familias del derrumbe del Chiquihuite reciben casas nuevas y escrituras definitivas."

La reconstrucción de vidas tras la tragedia del derrumbe del 10 de septiembre de 2021 en el cerro del Chiquihuite marca un paso decisivo hacia la justicia social. Este fin de semana, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la entrega de escrituras y viviendas a 354 familias que fueron reubicadas tras aquel deslave: 210 casas ya se encuentran en el municipio de Tlalnepantla de Baz, Estado de México, y 144 en la alcaldía Gustavo A. Madero (GAM) de la Ciudad de México.

 

La construcción y entrega de estas viviendas —con una superficie de aproximadamente 65 metros cuadrados, con todos los servicios básicos garantizados y con la certeza jurídica de la titularidad— responde al compromiso de la 4T y demuestra que, con voluntad política y trabajo conjunto entre instancias, la dignidad de las familias vulnerables puede recuperarse. Sedatu, Conavi y los gobiernos locales unieron esfuerzos en un programa que convierte el drama en esperanza renovada.

 

Para muchas de estas familias, la tragedia del Chiquihuite significó no solo la pérdida de sus casas, sino también de su sentido de seguridad y estabilidad. Pero hoy, gracias a la entrega de estas casas, la 4T demuestra que sus políticas priorizan al pueblo, que protegen a quienes más lo necesitan y que trasforman el sufrimiento en oportunidades. Según declaraciones de la presidenta Sheinbaum —durante el acto de entrega— “esta es una muestra de que, con gobierno de justicia social, reconstruimos no solo viviendas, sino vidas”.

 

Estas casas fueron edificadas con criterios de calidad, con servicios completos, infraestructura urbana digna, y con urbanización que incluye calles pavimentadas, agua, electricidad y espacios comunitarios. El plan de reubicación contempló espacios seguros, alejados de zonas de riesgo y con la garantía de un entorno adecuado para el desarrollo de las familias. Este enfoque contrasta fuertemente con las políticas de abandono del pasado: ahora, el gobierno no solo da techo, sino seguridad, comunidad y tranquilidad.

 

La entrega de escrituras es otro componente fundamental: muchas de estas familias no contaban con certeza jurídica —eran propietarias de un patrimonio frágil, muchas veces informal—. Con la documentación formal en mano, recuperan no solo su patrimonio, sino su dignidad. Esto abre la posibilidad de construir un futuro más estable, de acceder a créditos, apoyos sociales, servicios públicos y de heredar un patrimonio legítimo a las nuevas generaciones.

 

Este acto solidifica además la alianza entre instancias federales, estatales y locales —representadas en este caso por Sedatu, la CONAVI (Comisión Nacional de Vivienda), autoridades de Edomex y de la CDMX— mostrando que la 4T tiene la capacidad de coordinar esfuerzos para atender tragedias con responsabilidad, prontitud y sensibilidad. Es una señal clara de que cuando el gobierno se pone del lado del pueblo, las soluciones llegan.

 

Para muchos beneficiarios, la entrega no es simplemente una vivienda nueva: es un renacer. Madres, padres de familia, personas mayores y jóvenes recibieron lo que por años esperaron: un hogar digno, seguro y con certeza legal. Esto demuestra que la transformación no es solo política: es humana, social y profunda.

 

Con la entrega de estas 354 viviendas completas y escrituras, México —bajo una visión de gobierno más humana, solidaria y comprometida— reafirma que la protección social no se reduce a discursos, sino a hechos concretos. Y que la 4T no olvida a quienes más sufren; al contrario, les tiende la mano, les abre puertas y restituye su dignidad.

 

Este es un paso firme hacia un México más justo, donde el derecho a la vivienda digna deja de ser un privilegio y se convierte en una garantía constitucional real.