Durante la Primera Reunión Nacional de Promoción de Inversiones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó un mensaje de confianza en el rumbo económico del país y convocó a la iniciativa privada a seguir impulsando el desarrollo nacional de manera coordinada con el Gobierno federal. En su intervención, subrayó que México cuenta con condiciones de estabilidad, certidumbre y planeación de largo plazo que lo convierten en un destino atractivo para la inversión nacional y extranjera.
Sheinbaum destacó que la estrategia económica de su administración parte de una premisa clara: la inversión pública se potencia cuando camina de la mano con la inversión privada. En ese sentido, aseguró que el Estado mexicano mantiene un papel activo como promotor del desarrollo, sin desplazar al sector empresarial, sino creando condiciones para que las inversiones productivas generen crecimiento económico, bienestar social y empleos de calidad.
Certidumbre económica y confianza para invertir
La Presidenta enfatizó que uno de los principales activos del país es la certidumbre económica, reflejada en indicadores como la estabilidad del peso frente al dólar, el control de la inflación y el sostenido flujo de inversión extranjera directa (IED). Estos elementos, dijo, envían una señal clara a los mercados y a los empresarios de que México es un país confiable para invertir.
Asimismo, señaló que el diálogo permanente entre el Gobierno federal y el sector privado ha sido clave para generar un entorno de confianza, particularmente en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, reconfiguración de cadenas productivas y competencia global por atraer capitales.
Inversión histórica en infraestructura estratégica
Durante el encuentro, la mandataria recordó el anuncio de una inversión pública y mixta de 5.6 billones de pesos destinada a proyectos de infraestructura estratégica en sectores clave como energía, carreteras, puertos, aeropuertos, hospitales y escuelas. Esta inversión tiene como objetivo no solo modernizar la infraestructura del país, sino también detonar el desarrollo regional y reducir desigualdades históricas entre distintas zonas del territorio nacional.
Adicionalmente, se informó que para 2026 se tiene programada una inversión complementaria de 722 mil millones de pesos, equivalente al 2% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que consolida una política de inversión sostenida y con visión de mediano y largo plazo.
El Plan México y su impacto en el empleo
Autoridades económicas presentes en la reunión detallaron que el portafolio de inversiones del Plan México ya supera los 406 mil millones de dólares, una cifra que refleja el interés del sector privado en participar en proyectos productivos alineados con las prioridades nacionales. Este portafolio contempla inversiones en manufactura, energía, logística, tecnología e infraestructura, y proyecta la generación de más de 1.6 millones de empleos en los próximos años.
El Plan México se ha convertido en una de las principales herramientas del Gobierno federal para ordenar, acompañar y facilitar las inversiones estratégicas, especialmente en el contexto del nearshoring, fenómeno que ha colocado al país como un nodo clave para la relocalización de industrias que buscan acercarse al mercado norteamericano.
Apoyo a Pymes y fortalecimiento de la producción nacional
Otro de los ejes centrales abordados durante la reunión fue el impulso a las pequeñas y medianas empresas (Pymes). Se informó que el Gobierno federal trabaja en el diseño de esquemas de financiamiento accesibles, así como en acciones regulatorias que faciliten la formalización, el acceso al crédito y la integración de las Pymes a las cadenas de valor nacionales e internacionales.
La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que el fortalecimiento de la producción nacional es una prioridad estratégica, no solo para reducir la dependencia de importaciones, sino para generar empleos bien remunerados y fomentar el desarrollo tecnológico e industrial del país.
Un modelo de desarrollo con visión social
En su mensaje, Sheinbaum reiteró que el crecimiento económico debe ir acompañado de bienestar social, por lo que las inversiones impulsadas desde el Gobierno tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de la población, garantizar el acceso a servicios básicos y reducir las brechas de desigualdad.
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Finalmente, la mandataria hizo un llamado a los empresarios nacionales y extranjeros a seguir confiando en México y a participar activamente en la construcción de un país con desarrollo incluyente, sostenible y con justicia social. “México tiene rumbo, tiene proyecto y tiene futuro”, concluyó.




