La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el país ha entregado resultados concretos, verificables y medibles en materia de seguridad, luego de que el gobierno de Estados Unidos calificara como “inaceptable” el avance gradual en la cooperación fronteriza y exigiera mayores acciones contra los cárteles del narcotráfico y el tráfico de fentanilo.
Durante su posicionamiento, la mandataria subrayó que las críticas del Departamento de Estado contrastan con los indicadores oficiales que muestran una mejora sustancial en la seguridad nacional, así como una disminución significativa del flujo de drogas hacia territorio estadounidense, resultado de una estrategia basada en inteligencia, coordinación interinstitucional y atención a las causas.
Resultados que respaldan la estrategia mexicana.
Sheinbaum detalló que, de acuerdo con información compartida entre ambos gobiernos, las incautaciones de fentanilo en la frontera de Estados Unidos se han reducido en aproximadamente 50 por ciento, un dato que, afirmó, refleja el impacto directo de las acciones emprendidas por México para frenar la producción, distribución y tráfico de sustancias ilícitas.
A ello se suma la aseguración de cerca de 320 toneladas de drogas durante los primeros meses de su administración, de las cuales 51 toneladas fueron decomisadas en operativos marítimos, una cifra histórica que evidencia el fortalecimiento de la vigilancia en puertos, litorales y rutas estratégicas del crimen organizado.
En el plano interno, la presidenta destacó que los homicidios dolosos a nivel nacional han disminuido alrededor de 40 por ciento desde el inicio de su gobierno, lo que consolida una tendencia a la baja que, dijo, es resultado del trabajo constante del Gabinete de Seguridad y de la coordinación con gobiernos estatales y municipales.
Reconocimiento al Gabinete de Seguridad.
La mandataria reconoció de manera explícita el trabajo del Gabinete de Seguridad, integrado por dependencias como la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional, cuya labor conjunta ha permitido golpear estructuras criminales, debilitar sus finanzas y reducir la violencia.
Sheinbaum reiteró que la estrategia mexicana no se basa únicamente en el uso de la fuerza, sino en un enfoque integral que incluye inteligencia financiera, investigación criminal, presencia territorial y programas sociales dirigidos a atender las causas estructurales de la violencia.
Cooperación sí, subordinación no.
En respuesta a las exigencias de Washington, la presidenta fue enfática al señalar que México continuará cooperando, pero siempre bajo el principio de respeto mutuo, soberanía y responsabilidad compartida.
“Los avances son reales y medibles”, sostuvo Sheinbaum, al tiempo que subrayó que Estados Unidos también tiene tareas pendientes en el combate a las amenazas comunes. Entre ellas, mencionó la necesidad de:
- Reducir el consumo interno de drogas, principal motor del mercado ilícito.
- Frenar el tráfico de armas de alto poder que ingresan ilegalmente a México desde territorio estadounidense.
- Combatir de manera más eficaz el lavado de dinero.
- Desarticular las redes de distribución de drogas que operan dentro de Estados Unidos.
La mandataria insistió en que no puede haber una visión unilateral del problema, ya que el narcotráfico y el tráfico de fentanilo son fenómenos transnacionales que requieren acciones firmes de ambos lados de la frontera.
Contexto diplomático: diálogo de alto nivel.
Las declaraciones de la presidenta se dieron tras el posicionamiento público del Departamento de Estado de Estados Unidos, así como después de la llamada telefónica entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la propia Sheinbaum.
Asimismo, se informó sobre la conversación entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente. En dicho intercambio, ambas partes acordaron dar seguimiento a los mecanismos de cooperación existentes y convocar una Reunión Ministerial de Seguridad en febrero, que se llevará a cabo en Washington.
Este encuentro de alto nivel buscará evaluar los avances, fortalecer la coordinación bilateral y establecer nuevas rutas de colaboración frente a los desafíos comunes en materia de seguridad regional.
México mantiene una postura firme.
Sheinbaum reiteró que su gobierno no aceptará descalificaciones que ignoren los avances logrados, y dejó claro que México seguirá colaborando con Estados Unidos, pero sin renunciar a sus principios.
“El combate a las amenazas compartidas requiere corresponsabilidad”, afirmó, al subrayar que la estrategia mexicana ha demostrado resultados y continuará profundizándose para garantizar la paz, la seguridad y el bienestar de la población.
Quizá te interese también leer:
Con esta postura, el Gobierno de México reafirma su compromiso con una seguridad eficaz, soberana y basada en datos, al tiempo que exige un enfoque equilibrado y justo en la relación bilateral con Estados Unidos.




