Durante su participación en la Conferencia U20 sobre asequibilidad y desarrollo urbano, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, lanzó un firme llamado a los líderes globales para garantizar el acceso universal a un hogar digno y detener el desplazamiento social en las grandes urbes.
Bajo la premisa de que "sin vivienda, no hay paz", la mandataria capitalina convocó a alcaldes y delegados de más de 30 metrópolis del mundo a conformar una coalición internacional dedicada a defender la vivienda asequible y frenar el impacto de la gentrificación en las familias trabajadoras.
Frente a la representación internacional, Brugada expuso el enfoque que encabeza en la Ciudad de México para enfrentar la crisis habitacional global. Su estrategia se articula en tres ejes fundamentales:
- Construir sin expulsar: Impulsar el crecimiento y la infraestructura sin marginar a las poblaciones originarias.
- Renovar sin desplazar: Modernizar los barrios protegiendo la permanencia de sus habitantes históricos.
- Regular para garantizar derechos: Establecer marcos normativos que eviten que la vivienda sea tratada únicamente como un activo financiero.
"Frente a las ciudades mercancía, defendemos ciudades para ser vividas; frente a la especulación, proponemos la comunidad; frente a la expulsión, queremos lograr el derecho al arraigo", enfatizó la Jefa de Gobierno.
En su discurso, Brugada remarcó la urgente necesidad de superar el modelo urbano neoliberal, contraponiendo las "ciudades mercancía" a las metrópolis pensadas para el bienestar social. Concluyó que poner a las personas en el centro de las políticas públicas es el único camino viable para construir justicia social, cohesión y estabilidad en las grandes capitales del planeta.




