En el corazón del proyecto de la Cuarta Transformación late un principio irrenunciable: la justicia social como eje de gobierno. La llegada del Dr. Martí Batres Guadarrama al ISSSTE ha significado la aplicación concreta de este principio en una institución que es columna del Estado de bienestar mexicano. Su gestión se lee como un acto de reparación histórica y de afirmación de un humanismo profundamente mexicano, que entiende que la salud y la seguridad social son derechos, no privilegios.
La Dignificación del Trabajo, Base de Todo Cambio
No se puede construir un servicio público digno sobre la precariedad laboral. El primer y fundamental logro ha sido restituir la justicia salarial y la dignificación laboral de médicos, enfermeras, personal administrativo y de intendencia. Regularizar contratos, mejorar ingresos y establecer un diálogo respetuoso con las y los trabajadores no es solo una política de empleo; es un acto de justicia que reconoce su labor esencial. Un trabajador con derechos plenos es el primer agente de un trato humano hacia los derechohabientes.
Infraestructura para el Pueblo: Recuperar lo Público
La justicia social es territorial o no es. Por ello, la recuperación de servicios públicos, junto con un ambicioso programa de inauguración, ampliación y rehabilitación de hospitales y clínicas, está llevando la salud especializada a donde fue olvidada. Se está revirtiendo el abandono deliberado, dotando de equipos de última generación y garantizando que el derecho a la salud no dependa del código postal. Esta modernización tecnológica es, en esencia, democratización del acceso a la ciencia médica.
El Rostro Humano de la Institución: Trato Digno y Tiempo para la Vida
Más allá de los edificios y equipos, la transformación más profunda es cultural. La consigna de humanización del servicio y trato digno busca erradicar la humillación burocrática. Se atiende a personas, no a expedientes. En paralelo, se ha revitalizado el sentido comunitario con prestaciones como cultura, deporte y turismo social, pilares del bienestar integral. Las estancias infantiles, defendidas y fortalecidas, son un bastión de igualdad y apoyo a las familias trabajadoras. La simplificación de trámites libera a la gente del laberinto administrativo, devolviéndole tiempo y tranquilidad.
Derechos Sociales Ampliados: De la Casa a la Pensión
La visión de justicia social se extiende a lo largo de toda la vida. El programa de vivienda del ISSSTE deja de ser un crédito inalcanzable para convertirse en una opción real que asegura el hogar. Pero quizás el cambio estructural más significativo es la transformación de PensionISSSTE, que rectifica el modelo neoliberal de las Afores. Al garantizar pensiones calculadas sobre el salario final, se está cumpliendo una promesa de país: que quien trabajó toda una vida, viva sus años con dignidad, no con miseria. Esto es justicia intergeneracional.
Los logros aquí reseñados no son una lista administrativa. Son la materialización de un compromiso ético: poner al ser humano en el centro de la política. El ISSSTE que se construye bajo esta dirección es un instrumento de equidad, inclusión y reparación del tejido social.
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Este camino, por supuesto, tiene desafíos. La demanda es enorme y la herencia de décadas de abandono pesa. Sin embargo, se avanza con un rumbo claro: el de un humanismo mexicano que cree en la solidaridad como valor nacional, que defiende lo público como espacio de todos y que entiende que la verdadera modernización es la que amplía derechos y acorta desigualdades.




