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Círculo Político MX

"Valle Dorado en Tlalnepantla." Por Iván Gatica

El Fraccionamiento Valle Dorado se fundó y desarrolló como parte de la expansión urbana planificada al norte del entonces Distrito Federal, hoy Ciudad de México, dentro del municipio de Tlalnepantla de Baz, en el Estado de México, colindando con el municipio de Atizapán de Zaragoza y la autopista México-Querétaro. Antes de eso, los terrenos eran llanos de siembra, pertenecientes a ranchos y áreas de cultivo de antiguas propiedades colindantes como la Ex-Hacienda de Santa Mónica; incluso de comunidades agrícolas y ejidales que aprovechaban el agua proveniente del Río Tlalnepantla. Los terrenos fueron fraccionados tras recibir autorizaciones gubernamentales para la urbanización masiva de la zona; concibiendo un fraccionamiento que albergó a la creciente clase media alta.

Comenzó a urbanizarse durante la década de 1960 como parte del boom inmobiliario y del crecimiento residencial y urbano. Su diseño y trazo fueron concebidos e inspirados bajo varios conceptos, uno de ellos fue el modelo suburbano estadounidense (como California) y países europeos como Madrid y Berlín; los cuales se encontraban en pleno auge durante la misma década. El concepto original integró grandes áreas verdes, avenidas amplias, glorietas y casas unifamiliares rodeadas de jardines y zonas comerciales integradas, como una ciudad-jardín, adyacente a otros desarrollos modernos como Ciudad Satélite y Las Arboledas.

Su diseño bajo un concepto moderno de conectividad inmediata con el Periférico Norte, como parte de la zona norponiente metropolitana caracterizada históricamente por áreas habitacionales tranquilas, se fue rodeando de un crecimiento urbano y comercial desordenado, sin planeación alguna, fue deteriorando esa vida familiar y comunitaria segura y pacífica.

Nació como parte precisamente de un proyecto suburbano del estado de bienestar en un México de las décadas de los cincuenta y sesenta. Sin embargo, el descuido gubernamental y corrupción y las caídas de ese modelo con el quiebre de la economía desde la década de los años ochenta, llevaron a la decadencia ese modelo de vida. Pero las familias vecinas lo han defendido, en el entorno de sus calles para recibir a su visitantes, o a través de la “Asociación de Colonos” activa para la gestión comunitaria.

Mantiene su fama por su diseño residencial, su amplia oferta de entretenimiento y gastronomía. Los invito a visitar este fraccionamiento ejemplo vivo de la “época dorada” de México.

¡Viva Valle Dorado!