En el marco de las Jornadas en Defensa de la Soberanía, la diputada Xochitl Bravo destacó el papel central de la autodeterminación de los pueblos frente a las acciones recientes de Estados Unidos en Venezuela, reafirmando que México defiende el principio de soberanía nacional como fundamento de sus relaciones internacionales.
Ante vecinas y vecinos reunidos, Bravo leyó un manifiesto en defensa de la soberanía, en el que se pronunció en contra de cualquier forma de intervención militar o coercitiva por parte de potencias extranjeras. Su posicionamiento se da en un contexto global de tensiones, luego de que Estados Unidos ejecutara una operación militar en Venezuela —lo que México y otros países han calificado como una intervención contraria al derecho internacional— y ha generado un amplio debate diplomático en la región.
Un llamado claro a defender la soberanía y la autodeterminación.
La intervención militar estadounidense en Venezuela, que incluyó bombardeos y la captura de líderes del país sudamericano, ha sido fuertemente criticada por gobiernos y organismos internacionales por constituir una violación al Artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, que estipula que los estados deben abstenerse de usar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier estado.
Bajo este contexto, Xochitl Bravo subrayó que las naciones latinoamericanas tienen el deber de defender la soberanía de los pueblos y rechazar cualquier intervención armada que pueda poner en riesgo la paz y estabilidad regional. Su mensaje coincidió con pronunciamientos oficiales de México que han condenado la acción militar estadounidense en Venezuela y solicitado que las diferencias se resuelvan mediante el diálogo, la diplomacia y el respeto al derecho internacional.
Soberanía, paz y respeto al derecho internacional.
En su intervención, Bravo explicó que defender la soberanía no significa apoyar gobiernos específicos sin crítica, sino garantizar que los pueblos tengan la libertad de determinar su futuro político, económico y social sin presiones externas. Esta perspectiva es consistente con la histórica doctrina de política exterior mexicana basada en no intervención y autodeterminación de los pueblos, principios que han guiado la diplomacia nacional desde hace décadas.
Asimismo, destacó que las acciones unilaterales de cualquier potencia, cuando cruzan fronteras y emplean la fuerza militar, no solo vulneran la soberanía de las naciones, sino que pueden generar consecuencias humanitarias y geopolíticas que afectan a toda la región. Por ello, insistió en que el respeto a la soberanía debe ser siempre el primer principio en las relaciones internacionales, y que el diálogo multilateral y la mediación internacional son los instrumentos más legítimos para resolver conflictos.
Integración y solidaridad latinoamericana.
Xochitl Bravo también hizo un llamado a fortalecer la integración de los países latinoamericanos en defensa de la soberanía y la paz, señalando que la unidad regional es esencial para contrarrestar cualquier intento de intervención que ponga en riesgo la autodeterminación de los pueblos. Su mensaje enfatizó el valor de la cooperación entre naciones vecinas para sostener políticas de respeto mutuo y soluciones pacíficas.
La diputada recalcó que estos debates no son abstractos, sino que tienen efectos directos en la vida de las y los ciudadanos, dado que la inestabilidad generada por intervenciones armadas puede multiplicar crisis humanitarias, desplazamientos forzados y tensiones sociales.
El contexto internacional actual.
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela ha generado reacciones diversas en el mundo. Organizaciones internacionales, gobiernos de la región y actores globales han advertido que acciones de este tipo pueden contravenir la normativa internacional y complicar la estabilidad regional. Países como México y Chile han expresado su rechazo a la operación señalando que violan principios fundamentales de la ONU, y han planteado que solo la negociación y el respeto al derecho internacional pueden conducir a soluciones duraderas.
El compromiso de México con la paz.
La postura de México, respaldada por pronunciamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha sido clara: cooperación sí, intervención no. La política exterior mexicana insiste en que los conflictos deben resolverse en foros multilaterales y a través del derecho internacional, sin recurrir a la fuerza.
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Xochitl Bravo, al leer el manifiesto, se sumó a este mensaje institucional, posicionándose a favor de una diplomacia basada en el respeto, la solidaridad y la defensa de la soberanía —valores que, reiteró, deben ser promovidos desde la ciudadanía y los representantes populares.




