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Círculo Político MX

YUM BALAM ABRE UNA NUEVA ETAPA PARA FORTALECER SU PROGRAMA DE MANEJO

Yum Balam

La Cuarta Transformación está construyendo una nueva manera de entender la política ambiental, con el bienestar de las comunidades, la protección de la naturaleza y la participación del pueblo como parte de una misma visión. En Yum Balam, esa transformación encuentra un espacio concreto para avanzar con la revisión de su Programa de Manejo, un instrumento publicado en 2018 que hoy puede fortalecerse con una mirada actual, conocimiento del territorio y la participación de los sectores que forman parte del Área de Protección de Flora y Fauna.

La propuesta planteada por Jorge Ventura Arceo, comisariado del ejido Chiquilá con anexo San Ángel, se incorpora de manera natural a este proceso. Su planteamiento consiste en que el Consejo Asesor revise las condiciones actuales del territorio y el cumplimiento de las metas establecidas en el Programa de Manejo antes de analizar posibles adecuaciones. Con ello, los ejidos aportan su experiencia y conocimiento local a una evaluación que puede ayudar a consolidar las políticas de conservación y desarrollo sustentable de Yum Balam.

Estamos hablando de un territorio de 154 mil 52 hectáreas donde conviven selvas, manglares, humedales, esteros, lagunas costeras y una gran diversidad de especies con comunidades y actividades productivas. El Programa de Manejo estableció desde 2018 objetivos de protección, restauración, vigilancia, educación ambiental, capacitación y desarrollo sustentable. Revisar sus resultados permite reconocer los avances alcanzados y fortalecer las acciones que hoy demanda el territorio.

La propia estructura del programa muestra que conservación y bienestar pueden caminar juntos. En la subzona de asentamientos humanos de Chiquilá se contemplan actividades como agricultura, apicultura, acuacultura, ganadería, infraestructura, educación ambiental y turismo de bajo impacto, junto con disposiciones para proteger los ecosistemas y las especies. Esta visión integral permite entender que una política ambiental eficaz debe cuidar la riqueza natural y, al mismo tiempo, acompañar las actividades sustentables de las comunidades.

La legislación establece que los Programas de Manejo deben revisarse al menos cada cinco años para evaluar su efectividad y plantear posibles modificaciones. En el caso de Yum Balam, este momento representa una oportunidad para actualizar el diagnóstico, incorporar nueva información y fortalecer las herramientas con las que se protege el territorio.

El Consejo Asesor es fundamental en esta tarea. Desde su instalación en 2017 fue concebido como un espacio de participación para apoyar la gestión del Área Natural Protegida y participar en la elaboración y evaluación del Programa de Manejo. Su integración contempla a los ejidos Holbox, Chiquilá y Península Holbox, además de representantes sociales, académicos y productivos.

Esta visión participativa forma parte de una transformación profunda respecto del modelo neoliberal que durante los gobiernos del PRIAN privilegió una concepción del desarrollo más distante de las comunidades y de las realidades locales. Hoy el Humanismo Mexicano coloca en el centro otros principios, como la participación popular, la justicia territorial, la propiedad social, la prosperidad compartida y el cuidado de la Madre Tierra.

En Yum Balam, esos principios pueden convertirse en una política ambiental cada vez más cercana al territorio. La autoridad ambiental aporta rectoría y conocimiento técnico; los ejidos suman experiencia y conocimiento local; las comunidades participan en la construcción de soluciones; los sectores productivos aportan su visión y la academia contribuye con conocimiento especializado. Cada perspectiva fortalece el propósito común de conservar y ordenar el territorio.

El fortalecimiento del Consejo Asesor durante 2026 abre además una oportunidad para consolidar este espacio de diálogo y participación. La revisión de su integración y funcionamiento, junto con el análisis del Programa de Manejo, puede contribuir a que Yum Balam cuente con instituciones cada vez más preparadas para responder a los retos ambientales y sociales de su territorio.

Esta es la esencia de una política ambiental con sentido humanista. Evaluar para mejorar, escuchar para construir, planear para el bienestar y proteger la naturaleza pensando también en las generaciones que vienen. La Cuarta Transformación entiende que los bienes naturales son patrimonio colectivo y que su cuidado requiere instituciones fuertes y un pueblo que participe.

Yum Balam tiene frente a sí una oportunidad para consolidar esa visión. Una política ambiental que cuide sus ecosistemas, fortalezca a sus comunidades, reconozca la propiedad social y construya prosperidad compartida es también una expresión concreta del Humanismo Mexicano.