En el municipio de Tlalnepantla de Baz, Estado de México, el pasado 25 de noviembre —día emblemático en la lucha contra la violencia hacia las mujeres— se vivió un acto de sororidad, empoderamiento y compromiso social gracias al esfuerzo de Zully Martínez. En un encuentro organizado con la convicción de transformar realidades, Martínez reunió a más de 200 mujeres provenientes de 50 colonias distintas, consolidando su liderazgo territorial y su vocación de servicio desde la militancia de Morena.
El evento —celebrado en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (25N) — destacó por la participación activa de mujeres de distintas edades y contextos, quienes acudieron buscando espacios de diálogo, acompañamiento y organización comunitaria. Zully Martínez instaló un ambiente de confianza, escucha y acción colectiva, subrayando que la unidad de mujeres organizadas es la base para exigir seguridad, dignidad y respeto. Con su consigna “Tu lucha es mi lucha”, envió un mensaje de respaldo, empatía y esperanza para quienes han vivido violencia o sienten miedo.
La convocatoria a 50 colonias pone en evidencia la amplitud de la red territorial que ha construido Zully Martínez en Tlalnepantla. Ese entramado comunitario, señala ella misma, es esencial para visibilizar problemáticas como la violencia de género, el acoso, la inseguridad, y para empoderar a las mujeres en sus derechos y participación ciudadana. En un estado como el Edomex, donde la violencia contra las mujeres ha sido una crisis persistente, este tipo de organización colectiva es una respuesta concreta desde la base.
Es relevante destacar que, en 2025, en el Estado de México se han reportado cifras alarmantes de violencia contra mujeres: tan solo en los primeros meses del año, se han registrado múltiples agresiones físicas, ataques con armas de fuego, violencia intrafamiliar y un número alto de denuncias por delitos de género. Frente a ese contexto, la reunión encabezada por Martínez adquiere aún más valor: representa una apuesta por la prevención, la organización ciudadana y la reivindicación de derechos.
Pero el trabajo de Zully Martínez trasciende los encuentros simbólicos o de comunicación: su liderazgo territorial ha permitido tejer redes comunitarias con alcance en sectores vulnerables, abrir espacios de acompañamiento, fomentar la participación institucional y promover la construcción de políticas públicas con perspectiva de género. Este tipo de acciones están alineadas con la filosofía de Morena de impulsar una transformación social que priorice la justicia, la igualdad y el bienestar de la población.
Además, su convocatoria el 25N se suma a los esfuerzos estatales y nacionales para combatir la violencia de género. Este año, en Edomex se reporta una reducción en las denuncias por delitos de violencia de género, feminicidios y hostigamiento gracias a políticas públicas como el Operativo Violeta, que ha desplegado patrullajes reforzados, atención a víctimas y programas de prevención. Sin embargo, esa baja no significa que el problema esté resuelto; por eso resulta crucial que líderes comunitarias como Zully mantengan el impulso en territorios donde las agresiones persisten.
El encuentro en Tlalnepantla fue también un espacio de fraternidad y solidaridad: mujeres compartieron experiencias, escucharon historias de lucha, confiaron temores y esperanzas, y salieron con la convicción renovada de que unidas pueden hacer la diferencia. Hubo compañerismo, emociones, compromiso, pero sobre todo decisión de actuar colectivamente. Para muchas de ellas, Zully Martínez representa una voz de representación, un puente con las autoridades y un canal de atención.
Quizá te interese también leer:
Con esta acción, Morena demuestra que su proyecto político no sólo es electoral o discursivo: es social, comunitario, comprometido con las mayorías. Líderes como Zully Martínez son prueba de que, con organización, convicción y cercanía, es posible generar espacios de seguridad, empoderamiento y dignidad para las mujeres. Y en un municipio como Tlalnepantla de Baz —donde las mujeres requieren protección, apoyo y representación real— su liderazgo adquiere valor estratégico para consolidar una transformación verdadera, desde abajo y para todos.




