En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, Zully Martínez lanzó un mensaje claro y contundente: el futuro no solo se construye con tecnología e innovación, sino también con la participación plena de las mujeres en la ciencia.
“Sigamos acompañando sus sueños y abriendo más espacios para ellas”, expresó, al reconocer el talento, la curiosidad y la constancia de quienes hoy abren camino en disciplinas científicas, tecnológicas, matemáticas y de ingeniería.
Un día con reconocimiento internacional
El 11 de febrero fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con el objetivo de promover el acceso y la participación plena y equitativa de mujeres y niñas en los ámbitos científicos. La iniciativa busca cerrar la brecha de género en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), donde históricamente la participación femenina ha sido menor.
De acuerdo con datos de la UNESCO, a nivel mundial solo alrededor del 33% de los investigadores son mujeres. En áreas como ingeniería y tecnologías de la información, la representación femenina es todavía más reducida. Estas cifras reflejan la necesidad de generar políticas públicas, programas educativos y acciones comunitarias que incentiven la vocación científica desde edades tempranas.
Zully Martínez: educación, igualdad y oportunidades
Zully Martínez destacó que impulsar a más niñas a creer en su capacidad de aprender, crear y transformar es una tarea colectiva. Para ella, fomentar la educación científica no es solo una apuesta académica, sino una estrategia de desarrollo social.
“Impulsar a más niñas a creer en su capacidad también es construir un mejor mañana”, señaló, subrayando que el acceso a la educación en ciencia y tecnología fortalece la autonomía económica, la innovación y el crecimiento comunitario.
El enfoque que promueve se basa en tres pilares:
- Acompañamiento educativo desde la infancia
- Generación de espacios seguros y libres de discriminación
- Visibilización de referentes femeninos en la ciencia
- Brecha de género en México
En México, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT), la participación femenina en educación superior ha crecido en las últimas décadas; sin embargo, en carreras STEM todavía existen diferencias importantes.
Aunque más mujeres cursan estudios universitarios, su presencia en áreas como física, matemáticas, ingeniería y tecnologías de la información sigue siendo menor en comparación con los hombres. Además, persisten desafíos relacionados con estereotipos de género y acceso a oportunidades de investigación.
Ante este panorama, voces como la de Zully Martínez adquieren relevancia al colocar el tema en la agenda pública y social.
Ciencia como motor de transformación social
La promoción de la ciencia entre niñas no solo impacta el ámbito académico, sino que contribuye a resolver problemáticas sociales. La innovación científica es clave para enfrentar retos como el cambio climático, la salud pública, la seguridad alimentaria y el desarrollo tecnológico.
Diversos organismos internacionales han señalado que la diversidad en equipos científicos mejora la calidad de la investigación y la generación de soluciones. Es decir, incorporar más mujeres en la ciencia no es únicamente un tema de igualdad, sino también de eficiencia y progreso.
Zully Martínez subrayó que abrir espacios significa también derribar barreras culturales que históricamente han limitado la participación femenina en sectores estratégicos.
Inspirar desde el territorio
La conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia no se limita a discursos; implica generar acciones concretas como talleres, actividades escolares, mentorías y programas de acompañamiento.
Zully Martínez ha insistido en la importancia de trabajar desde la comunidad, promoviendo que niñas y adolescentes se acerquen a la ciencia sin miedo y con confianza en sus capacidades.
“Sigamos acompañando sus sueños”, reiteró, destacando que el impulso debe provenir tanto de instituciones como de familias y entornos educativos.
Hacia un futuro con más científicas
El llamado es claro: el futuro también se escribe con ciencia y con mujeres. Garantizar igualdad de oportunidades en educación científica contribuye a sociedades más justas, innovadoras y competitivas.
La participación femenina en la ciencia no es una tendencia, sino una necesidad para el desarrollo sostenible. Con mensajes como el de Zully Martínez, se refuerza la idea de que cada niña tiene el potencial de convertirse en investigadora, ingeniera, médica, programadora o líder en cualquier disciplina.
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Construir ese futuro implica abrir más espacios, eliminar prejuicios y fortalecer políticas educativas que promuevan la equidad.




